martes, 17 de mayo de 2022

Aspectos generales de la psicofarmacología

La psicofarmacología es la rama de la farmacología que se enfoca en las sustancias psicoactivas. Estudia la utilización, mecanismo y acción de los farmacos sobre las funciones cerebrales y por ende, sobre las cogniciones, percepciones, pensamientos y conducta.

Se medica en el marco de la relación médico-paciente. Es importante la confianza que el paciente tenga con el profesional. En cuanto a la relación médico paciente, L. Ricon dijo "estamos tratando con personas totales y no con constructos teóricos como son las enfermedades". No es la enfermedad la que se medica, sino los síntomas que padece el paciente. 

Dentro de la relación médico-paciente, hay distintos aspectos a tener en cuenta:

- Aspectos que tienen que ver con los objetivos.

- Aspectos que tienen que ver con la complejidad de enfermar.

- Aspectos que tienen que ver con la ética.

- Aspectos epistemológicos.

- Aspectos transferenciales y contratransferenciales.

- Aspectos de la personalidad y modo de reaccionar del paciente.

- Aspectos iatrogénicos y efecto placebo.

Objetivos en la relación médico-paciente

- Reconocer la importancia de la relación médico-paciente para la práctica médica.

- La medicina no solo tiene que ver con el conocer, sino que es un quehacer que incluye el conocer y que fundamentalmente tiene que ver con la relación entre dos personas.

- Siempre es necesario hacer un corte horizontal además del transversal. Importa no solo lo que le ocurre al paciente en ese momento, sino a lo largo de su existencia.

- Apreciar el entorno familiar, laboral, sanitario y socioeconómico de cada paciente.

- Focalizar la temática en uno mismo, en el propio médico, conocerse como persona y luego como médico.

- Reconocer que subyacen aspectos conscientes e inconscientes que se pondrán en juego en la relación.

La complejidad de enfermar
Como la palabra "enfermar" no es unívoca sino multívoca, puede hacer referencia al sufrimiento, a la presencia de una alteración orgánica y funcional o a la incapacidad para poder continuar y/o emprender determinada tarea. 
El proceso de enfermar no puede ser reducido a coordenadas anatomo-funcionales, porque al paciente le cambia la vida, las relaciones, etc.
En esta complejidad hay un cambio de la vivencia corporal. La vivencia del cuerpo, que en estado normal es silenciosa o de conciencia periférica, en el enfermar pasa a aparecer en la conciencia. 
Dentro de esta complejidad son fundamentales la empatía y el respeto por el enfermo. 

La OMS define a la salud como: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Esta definición fue creada por un grupo de médicos, entre los que se encontraba el argentino Gregorio Bergman. El concepto de slaud actual es más dinámico.

Ética

La rama de la ética médica se denomina bioética.

Se basa en cuatro principios basados en los aportes filosóficos y la teoría de los deberes prima facie desarrollada por Ross:

1) Principio de beneficencia. Es el bien que se hace o se recibe. En el terreno jurídico, es el derecho que compete a uno por ley o privilegio. Todo tratamiento debe propender a la curación o a la mejoría del enfermo. Ningún tratamiento se puede ensayar sin la intención o la certeza de beneficiar con él al paciente.

2) Principio de autonomía (por esto la importancia del consentimiento informado). También se llama principio de autodeterminación, porque establece el derecho del paciente a resolver por sí mismo sobre la aplicación o no de un tratamiento médico a su persona (cuerpo o psiquis). El paciente puede aceptar el tratamiento en su totalidad; rechazarlo total o parcialmente; optar entre dos o más tratamientos alternativos propuestos por el profesional.

3) Principio de no maleficencia. Se llama también principio de no indemnidad; estado o situación en la que se está libre de padecer daño o perjuicio. El tratamiento médico debe preservar en todo cuanto sea posible la integridad corporal y psíquica del paciente, de manera tal que las secuelas de una enfermedad o lesiones sean las menores alcanzables como consecuencia del tratamiento.

4) Principio de justicia. Es la virtud que inclina a cada uno lo que le pertenece o corresponde. Justicia constituye todo lo que debe hacerse, conforme con el derecho y la razón. Establece el derecho del paciente a recibir un trato equitativo entre las concesiones que como persona le otorga el profesional que dispone el tratamiento y su derecho a la mejor respuesta o condiciones para sus intereses personales.

Reglas de la bioética

1) Regla de confidencialidad. Es la garantía que tiene el paciente para que las revelaciones hechas en la relación con su médico no trascienda más allá de ese ámbito. Solo puede ser desplazada por "justa causa" como fundamento ético y jurídico.

2) Regla de veracidad: el médico tiene la obligación de hacer conocer -por derecho del paciente- en todo la realidad de su afección en la medida que su médico tratante vaya alcanzando la certeza respecto a su diagnóstico, pronóstico y tratamiento de la enfermedad padecida.

3) Regla del consentimiento informado. Garantía de la plena aceptación del procedimiento diagnóstico o terapéutico por parte del paciente. debe ser aplicado aún en ensayos clínicos, con prueba de doble ciego, en las que se incluye placebo.

Aspectos transferenciales y contratransferenciales

Freud observó una intensa relación emocional entre el paciente y el terapeuta que no se podía explicar por la situación real. Esta es en parte consciente, aunque en su mayor parte no, y hace revivir situaciones pasadas en el presente. Cuando estas mociones se dirigen del paciente al médico se denomina transferencia; cuando va del médico hacia el paciente se denomina contratransferencia. Ambas pueden ser positivas o negativas. "El médico debe estar tan atento al desarrollo de la transferencia y la contratransferencia como de las constantes vitales".

En cuanto a los aspectos de la personalidad del paciente y su modo de reaccionar a la enfermedad y a la salud, se debe resaltar que se pondrán en juego distintos mecanismos de defensa, en donde influirán la edad del paciente, el tipo de enfermedad, el entorno familiar y social, el entorno económico, la ganancia secundaria y la capacidad de comunicar sentimientos (alexitimia).

Se debe tener en cuenta los aspectos iatrogénicos y el efecto placebo en la medicación. Iatrogénico deriva del griego iatros (médico) y genos (engendrado). Es decir, la etiología fundamental es una intervención médica. Placebo deriva del latín yo complazco. Se aplica a toda sustancia inerte que produce efectos terapéuticos aún careciendo de efectos farmacológicos. Por extensión se aplica a cualquier procedimiento médico.


¿Cuándo derivar a un psiquiatra?

Cómo se decide la utilización de un fármaco
- Aspectos clínicos del padecimiento.
- Perfil de efectos adversos.
- Contraindicaciones y riesgos en poblaciones especiales.
- Facilidad de uso.
- Antecedentes de respuesta positiva
- Costos de la medicación, sobre todo aquellos que son caros. Hay que tener en cuenta las posibilidades económicas.
- Preferencias de los pacientes
- Sugerencias de los estudios especializados. 
- Marketing de los laboratorios. Algunos fármacos no se publicitan tanto, aún siendo los mismos, porque aparecen bajo distintas marcas.
- Muestras gratis.
- Vademecums cerrados.

Principios de la farmacoterapia
Principio 1: Es fundamental la evaluación diagnóstica sujeto a revisiones. El diagnóstico orienta a qué tipo de tratamiento se hará, aunque sea uno presuntivo.
Principio 2: Para una recuperación completa en general la farmacoterapia es insuficiente. 
Se apelan a psicoterapias específicas, con intervenciones psicosociales y educacionales. Incorporar al paciente dentro del proceso como un participante activo es beneficioso para la autoestima y mejora la adherencia al tratamiento. Para ello, se debe evaluar la capacidad del paciente para la toma de decisiones. El proceso educacional debe continuar durante toda la relación terapéutica.

Principio 3: La fase de una enfermedad (aguda, subcrónica, crónica) y el momento de la intervención (aguda, mantenimiento, profilaxis) son importantes en función de la estrategia inicial y duración de tratamiento.
Se debe evaluar la fase de la enfermedad y momento de la intervención son fundamentales para diseñar una estrategia terapéutica. 
Con frecuencia, luego de un episodio agudo, es necesario extender el tratamiento en curso para prevenir la recidiva en fases agudas. En los pacientes con antecedentes orgánicos y subcrónicos también deberán recibir profilaxis indefinida por la elevada posibilidad de recurrencia.
La profilaxis puede no estar indicada en un primer episodio no complicado (depende del trastorno específico y de la respuesta del paciente al tratamiento).
Son candidatos a la profilaxis permanente los pacientes con antecedentes de recurrencia múltiple, con antecedentes familiares de trastornos psiquiátricos, con episodios agudos severos o prolongados y con una respuesta tardía a la intervención terapéutica.

Principio 4: Relación riesgo/beneficio.
Se debe considerar la eficacia del fármaco, como así también la seguridad y la tolerancia. Considerar las contraindicaciones físicas y psiquiátricas. Evaluar estado psiquiátrico y físico.

Principio 5: Antecedentes personales y familiares de una buena o mala respuesta de un agente habitualmente direcciona la elección para un episodio subsiguiente.
Si la respuesta al fármaco previa o inicial es inadecuada, considerar:
  • Un diagnóstico adecuado.
  • Dosis suficiente, duración y concentración.
  • Falta de adherencia.
  • Alcoholismo o toxicomanía intercurrente.
  • Ausencia de un respaldo social apropiado o adecuado.
  • Presencia de diagnóstico en eje II
Principio 6: Es importante dirigirse a síntomas específicos y controlar su presencia o ausencia durante el curso del tratamiento. 
Algunos síntomas pueden mejorar antes que otros. Durante el mantenimiento/profilaxis, controlar la eficacia con la cual un tratamiento impide la reaparición de los síntomas agudos.

Principio 7: Observar el desarrollo de efectos adversos a lo largo del tratamiento. hay que distinguir si esos efectos son propios de la medicación o no. 

Evaluación diagnóstica
El diagnóstico es crítico para comprender las quejas que presentan los pacientes, así como también para diagramar estrategias terapéuticas.
La evaluación diagnóstica es un proceso permanente que debe actualizarse a lo largo del tratamiento. Consiste en el relato subjetivo del paciente y fuentes colaterales; parámetros objetivables como un examen del estado mental; impresión inicial del médico; planificación del tratamiento.

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