sábado, 19 de febrero de 2022

La evaluación psicocardiológica

 



 

El primer paso en la terapia psicocardiológica consiste en una evaluación exhaustiva del paciente respecto a todos los aspectos relevantes que permitan determinar en cada caso el tipo de intervención a realizar. 

 



Una correcta evaluación nos informará sobre:


  • el estado inicial de la persona respecto de sus problemas actuales relacionados con:

    • la incorporación de hábitos cardiosaludables

    • el funcionamiento familiar, social y laboral, 

    • su estado de ánimo posterior al diagnóstico/evento cardíaco


  • las áreas de vulnerabilidad que aumentarían la probabilidad de aparición de nuevos problemas en los ámbitos anteriormente citados.


  • los posibles recursos de la persona que puedan ser utilizados para facilitar el tratamiento.



La primera evaluación que haremos de la persona cardíaca consta de dos etapas:


  •  Primera etapa: consulta interdisciplinaria antes de entrevistar al paciente


  •  Segunda etapa: entrevista al paciente



En la primera etapa de preparación de la entrevista tendremos en cuenta:


  •  Contactarse con el Cardiólogo que efectuó la derivación


  •  Recabar datos del paciente a través de la Historia  Clínica


  •  Tiempo transcurrido del diagnóstico/evento


  •  Gravedad y estado general 


  •  Estado mental del paciente


  •  Posibilidad de intervención o estudio de tipo invasivo


  •  Tiempo de internación en Unidad Coronaria



En la segunda etapa será necesario:


  • Establecer una relación

  • Obtener información concreta 

  • Obtener información acerca de sentimientos y emociones

  • Evaluar la psicopatología

  • Proporcionar una devolución al paciente



Contenido de la entrevista inicial:


  • Datos de identificación

  • Síntoma principal

  • Antecedentes de la enfermedad actual

  • Factores de riesgo

  • Efectos sobre el entorno

  • Antecedentes médicos

  • Antecedentes psiquiátricos

  • Antecedentes conyugales y/o relaciones actuales

  • Antecedentes laborales



Sólo a partir de la información obtenida en la evaluación inicial se determinará el plan terapéutico a realizar:


  •  en el plano individual


  •  en una integración a un grupo de pacientes



Durante todo el proceso de tratamiento se deberá realizar una evaluación continua y formal del paciente para: 


  •  determinar qué mecanismos son responsables de las conductas disfuncionales observadas inicialmente


  •  observar el éxito o fracaso de las estrategias aplicadas y hacer sobre la marcha las correcciones y refuerzos correspondientes 


  •  el mantenimiento y acrecentamiento de la motivación del paciente.




A partir de los datos recabados se podrá delimitar muy bien los objetivos a alcanzar y explicarlos convenientemente al paciente acentuando las ventajas de su logro. 


  •  Esto incrementará su motivación y le permitirá comprender que no se trata de un tratamiento de adaptación a una situación de invalidez, sino de la adquisición de un conjunto de estrategias que le permitan alcanzar objetivos deseables para cualquier persona.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario