jueves, 21 de mayo de 2020

El sujeto como "virus"

(a propósito de las actuales circunstancias, algunos párrafos de “La cuestión psicosomática. Estudio psicoanalítico sobre un tipo de perturbaciones orgánicas con etiologías insuficientemente precisadas”). (1)

“Sigmund Freud había observado en su práctica la desaparición de sufrimientos neuróticos como consecuencia de la manifestación de una grave enfermedad orgánica. "Un padecimiento -escribía- queda entonces sustituido por otro bajo el rótulo de "ventajas de la enfermedad", que señala un aspecto clave de la perspectiva con la que el analista se aproxima a la enfermedad orgánica.

No fue preciso que Freud notara en los neuróticos la sustitución de dolores anímicos por dolores físicos para que se interpretara que éstos provenían de aquellos. David Kunzle, en un estudio sobre el arte de sacar muelas entre los siglos XVII y XIX, observa que "antiguamente, el dolor de muelas era considerado como el merecido castigo de un pecado de lujuria, y hoy día, la ciencia médica nos advierte que la carie es consecuencia de nuestra desenfrenada afición a lo dulce" (3).

La vinculación entre la sexualidad, la culpa y el dolor físico ofrece en los dolores de dientes ilustraciones paradigmáticas. Siempre se vinculó la posesión de dientes y muelas al poder y su falta a su pérdida. Desde que Adán mordió la manzana el dolor de muelas es el castigo por excelencia. En correspondencia, fue clásico en la historia que se considerara a una dentadura sin problemas signo de pureza o inocencia. "Dios recompensó a Moises dejándole vivir ciento veinte años con la dentadura intacta", recuerda Kunzle (4).

... la verdadera novedad introducida por Freud no fue descubrir vinculaciones entre las corrupciones del cuerpo y las morales sino, precisamente, el compromiso del propio sujeto en el malestar, esto es, según señalamos: su propia complicidad con el dolor. 

... solamente puede pensarse en términos de "patología" en el campo médico, no en el psicoanalítico. Esto es así debido a que no hay -propiamente hablando- patologías ni enfermedades del sujeto. Tal es la conclusión que se deriva necesariamente del concepto de sujeto. En efecto, en sentido psicoanalítico no es correcto decir que el sujeto padece enfermedades. 

... si aceptamos que al sujeto no pueden adjudicársele enfermedades cabrá también afirmar que sólo hay etiologías de las enfermedades, no del sujeto....
... en rigor, el término "enfermedad" no pertenece al vocabulario de conceptos psicoanalíticos, su uso no supone su existencia en el corpus teórico del psicoanálisis.
... para el analista no se trata de si el sujeto "contrae" o no alguna enfermedad. Se trata de si adquiere o no peso propio, de si "contrae", o no, alguna "consistencia". En esta tesitura, el sujeto suele lamentarse de una esencial falta de densidad, peso o consistencia propia; por eso puede suceder que el padecimiento de ciertas dolencias le ofrezca la posibilidad de "ser alguien" o, en su defecto, simplemente "algo".
... la clínica psicoanalítica ha registrado multitud de casos en los que el sujeto encuentra un lugar en el mundo a partir de una enfermedad...".
Será entonces coherente con los descubrimientos del psicoanálisis considerar al sujeto mismo como una posible enfermedad, ... una fuente ocasional o habitual de trastornos y perturbaciones del equilibrio biológico. 

Lacan comparte con Hegel la idea de que el espíritu es la enfermedad del animal. Este sujeto, que no aparece contrayendo enfermedades sino provocándolas, constituye en verdad la cuestión de la que se ocupa el psicoanálisis. 

Fuente: Raúl Courel (2020) "El sujeto como "virus""
Nota:
1. Courel, R. (1996). “La cuestión psicosomática. Estudio psicoanalítico sobre un tipo de perturbaciones orgánicas con etiologías insuficientemente precisadas”. Bs. As.: Ed. Manantial, 1996.
2. Sigmund Freud, "El problema económico del masoquismo", Obras Completas, Vol. I, (Madrid, Ed. Biblioteca Nueva, 1948), p. 1020. 
3. David Kunzle, "El arte de sacar muelas en los siglos XVII y XIX: ¿de martirio público a pesadilla privada y lucha política?, en Feher, Michel; Naddaff, Ramona y Tazia, Nadia (editores); Fragmentos para una Historia del cuerpo humano, (Madrid, Taurus Ediciones, 1992), parte tercera, p. 29.
4. Idem., p.31.

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