sábado, 13 de marzo de 2021

Diario de un psicólogo en apuros: la "permeabilidad" para los acentos

Cuando tenía 26 años, en mi ex trabajo, cierta vez vino una chica con acento cordobés. Le pregunté de qué parte de Córdoba era y me respondió "No, soy de acá... Viví 6 meses en Córdoba pero se me pegó el acento"

En ese mismo tiempo, una amiga se había ido un año a México, y se enojaba si se le respondía negativamente a la pregunta por el cambio de su acento. Uno -buen amigo- respondía entonces que sí, que le había cambiado un montón... 

Otra ocasión, que exigió máxima delicadeza y buen trato, fue con otro amigo que se fue 15 (quince) días a Brasil y volvió hablando el tan odiado potuñol. El portuñol es el "quiero pero no puedo" de aprender un idioma, una de las tantas costumbres argentinas. 

Todas estas cuestiones me llamaban la atención porque efectivamente tengo familia en Córdoba y otro pís de Europa. Los que no nacieron en Argentina hablan con el acento de donde viven. Sí pasa que mi tío, después de 25 años de hablar casi exclusivamente con ingleses y confesarme que ya sueña en ese idioma, le cuesta arrancar a hablar en español... Pero es cuestión de 20 minutos de hablar con argentinos que su español vuelve a ser como era antes. ¿Vieron? 25 años revertidos en 20 minutos. 

Sabemos que todo el mundo es diferente y vamos a suponer que hay personas más permeables al idioma que otras y que al estar un tiempo en otros países, es posible que se te cambie el acento. Ahora, al hablar de "un tiempo", también suponemos la idea de que esa persona vuelve a su país natal y que bueno, va a estar afectada según la misma permeabilidad que manifestó antes, y que de esa forma restaure su acento hasta que quede como antes.  La pregunta es: ¿Cuánto hay que esperar para que esta persona se deje el acting? Listo, se tuvo que decir y se dijo. Con los datos expuestos, la fórmula no puede ser otra que: 
(Tiempo de viaje) ^2 / (Tiempo de vida)

Una persona tiene un tiempo de vida escuchando a gente que habla igual que ella, pero solamente unos pocos días en el extranjero (Tiempo de viaje), fueron suficientes para cambiar su acento natal, entonces llegamos a la conclusión que para recuperar su acento es necesario que la persona pase en su país una cantidad proporcional, por esto de la permeabilidad para los acentos que la persona menciona. O sea, en el caso de la chica que viajó a México, teniendo 26 años cuando se fue y pasando allí un año... Serían 14 días para que su acento vuelva al que era antes. Y el en la caso del chico del portuñol, si se fue a los 24... Tardaría, por su "permeabilidad" 0,02 días en recuperar su acento, es decir, mientras viaja del avión, busca su valija y se inventa alguna otra manera de llamar la atención.

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