martes, 25 de enero de 2022

Jacques Lacan, el corte y tomar la palabra mañana

Unos eventos sucedidos durante el análisis de Gérard Haddad con Lacan permiten cernir alguna idea sobre las traiciones de la demanda. También sobre el manejo del corte de sesión y el uso de la palabra.

 
Cierto día, lo embarga la desesperanza y se actualiza un sentimiento de absurdo que lo había acompañado en la adolescencia. Mientras rumia acerca de estos sentimientos, observa a los que se amuchan en la sala de espera de Lacan. Es día del seminario y de las provincias llegan analizantes que aprovechan la doble función.

Convocado a su análisis, Haddad intenta poner su sentimiento en una historia. Está en esa labor cuando Lacan corta la sesión. Haddad siente un desasosiego infinito.

Apenas franqueado el umbral del consultorio decide interrumpir todo y regresar a su vida anterior. Compra papel, escribe una carta con la noticia y la deja en el consultorio de Lacan.

El día siguiente no concurre a su sesión. Sin embargo continua con sus nuevas actividades: ha iniciado estudios de medicina y ese día se dirige a tomar apuntes a la biblioteca de la universidad.
 
A la noche, cansado, junta las notas que ha tomado. Cuando llega a su hogar, su esposa le anuncia que Gloria, la secretaria de Lacan, ha dejado un recado: el doctor quiere hablar con él.
La esposa informa que ha dicho que Gerard suele regresar a la medianoche.
Haddad escucha la comunicación sin prestar atención. Luego va a dormir.
A la medianoche lo despierta el llamado del teléfono. Temblando de angustia atiende.
La voz de Lacan suena furiosa e increpa:
—Haddad, ¿por qué no vino hoy?
—Porque no me deja hablar.
Lacan responde:
—Hago esto precisamente para que el día de mañana usted pueda tomar la palabra. Venga mañana, le explicaré todo.
Haddad accede al pedido. Antes de cortar, escucha que Lacan agrega:
—Esto es lo que usted quería, ¡Que lo llame por teléfono!
Al encuentro siguiente, en sesión, Lacan explica:
—El otro día estaba desbordado con todos los provincianos que acuden el día del seminario. Quizá no alcancé a escuchar bien lo que usted me decía. ¿Pero por qué este desaliento?
Haddad, lógicamente, siendo que ya es mañana, toma la palabra y da cuenta de sus razones.
Lacan explica:
—Pero antes de reconstruir, es necesario pasar por una fase de destrucción.
Sepa que, hasta este momento, su análisis se desarrolla en forma muy notable. No lo malgaste.
Haddad también concurre al seminario. Tiempo más tarde Lacan comenta el dialogo platónico de "Parmenides". Lacan se detiene en un breve pasaje, donde el joven Aristóteles atina a decir algunas frases cuando Sócrates, brutalmente, le corta la palabra.
 
Lacan situa el corte realizado por Sócrates: “Es por el hecho de que Sócrates le cortó la palabra que Aristóteles estará en condiciones de tomarla en otra parte.”

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