lunes, 16 de marzo de 2020

La evolución del lenguaje.


Fuente: Janin, Beatriz, "La evolución del lenguaje"
(Síntesis del Artículo publicado para la carrera de Psicología en "Publicaciones de la Universidad de Buenos Aires")

1. Teorías acerca de la constitución del lenguaje:
El estudio del lenguaje es considerado como un entramado de diversas disciplinas: neurología, psicología, sociología del lenguaje, lingüística y filosofía. Ninguna de ellas en su especificidad satisface plenamente la pregunta por el origen, producción y creatividad del mismo. A todas les pertenece y a ninguna en exclusividad. El lenguaje "es un sistema abierto" es decir, no se cierra sobre sí mismo.

Podemos considerarlo como un entramado somato-psíquico-social, que se construye con una lengua determinada por medio de actos discursivos y en relación con otro. Recientes investigaciones demuestran que los circuitos del lenguaje están activos ya en los bebés de meses. A esa edad está funcionando una estructura cerebral que permite desarrollarlo. A los tres meses de vida, los balbuceos de todos los bebés son parecidos. Da lo mismo que sean rusos, chinos, españoles o británicos: en esos primeros sonidos que deslumbran a los padres de todo el mundo, no pueden rastrearse indicios que los vinculen a un idioma determinado. Sin embargo, doce semanas después de nacer y cuando todavía faltan muchos meses para que comiencen a hablar, ya están activos en el ser humano los circuitos cerebrales del lenguaje.

Para Arnold Gesell (a) todo lo que un bebé o un niño, hace, son manifestaciones de su actividad mental, y todo crecimiento consiste en infinidad de pautas de conducta, posibilitadas por la progresiva organización del sistema nervioso.

Este autor también tiene en cuenta la influencia de factores ambientales que favorecen, en el mejor de los casos, a las progresiones del desarrollo, pero en ningún modo es generador de éstas. Al describir la conducta, diferencia cuatro campos y uno de ellos es el lenguaje, definiendo a las conductas del mismo como "todas las formas de comprensión por medio de gestos, sonidos y palabras".

En el libro "Diagnóstico del desarrollo" describe la conducta del lenguaje en sentido amplio, como todas las formas de comunicación visible y audible, como los gestos, los movimientos posturaies, las frases, etc. Implica además, la imitación y la comprensión de lo que expresan otras personas.

Otras teorías plantean que el desarrollo del lenguaje es Independiente, en gran medida, del desarrollo cognitivo en general, dependería, de estructuras lingüísticas Innatas (Chomsky, Avram Noam (b); Brunet-, Jerome (c)).

Piaget (d) en cambio, alega que el lenguaje depende por entero del desarrollo cognitIvo. La formación del pensamiento representativo y la adquisición del lenguaje pertenecen al proceso general de la constitución de la función simbólica. Existe un desarrollo progresivo desde los esquemas sensorio-motores hasta el pensamiento y el lenguaje. Para este autor, un niño no es sensible a una estructura gramatical y no puede prestarle atención hasta que comprende el significado de esa estructura. Cuando el niño ha alcanzada un estadio en que la Intención semántica de una forma gramatical se encuentra en su propio sistema de significados, puede afirmarse que ha quedado sensibilizado a esa determinada estructura gramatical, que está "listo" para ella. En ese sentido, la cognición precede y constituye una precondicIón para la misma. Al mismo tiempo, esta adquisición da lugar a profundas modificaciones tanto cognoscitivas como afectivas. (Szaqum, Gisela: "Conceptos relacionados con el tiempo tiempos verbales en el habla de los niños (1977)).

En el capitulo "El lenguaje y el pensamiento desde el punto de vista genético" de Seis estudios de Psicología, Piaget desarrolla cómo se organiza el lenguaje y cuál es su funcionalidad. «El niño adquiere, gracias al lenguaje, la capacidad de reconstruir sus acciones pasadas en forma de relato y de anticipar sus acciones futuras mediante la representación verbal". Señala que esto tiene consecuencias esenciales para el desarrollo mental. Desde lo cognoscitivo permite el Intercambio entre individuos. Es decir, la socialización de la acción. También permite la interiorización de la palabra, el pensamiento propiamente dicho que tiene como soporte al lenguaje interior y al sistema de signos. Y por último, una interiorización de la acción como tal, la cual, de puramente perceptiva y motriz que era hasta ese momento, pasa a ser reconstruida en el plano intuitivo de las Imágenes y de las experiencias mentales.

Paralelamente, desde el punto de vista afectivo también aparecen modificaciones: el desarrollo de sentimientos interindividuaies como simpatías, antipatías, respeto, etc, y de una afectividad interior que se organiza de forma más estable. Dirá Piaget que "Cuando interviene la aparición del lenguaje, el niño se ve enfrentado, no ya sólo con el universo físico como antes, sino con dos mundos nuevos y por otra parte estrechamente solidarios: el mundo social y el mundo de las representaciones interiores".

En "Psicología del niño" Piaget hace referencia al lenguaje como una de las formas particulares en la que se manifiesta lo que él llama función semiótica (es decir que constituye una de sus manifestaciones).

La función semiótica engendra dos clases de instrumentos: los símbolos, que son motivados e individuales y los signos que son arbitrarios y colectivos. Según Piaget en el lenguaje la representación se apoya exclusivamente (o acompañándose de la imagen mental) en el significante diferenciado constituido por los signos de la lengua en vías de aprendizaje.

Anteriormente mencionamos que para este autor el lenguaje permite la interiorización de la palabra. En "Psicología del niño' expresa que entre el pensamiento y el lenguaje existe un círculo genético. Dice que en relación al período sensorio motor, las conductas verbales introducen relaciones con mayor rapidez. El lenguaje "permite al pensamiento referirse a extensiones espacio-temporales mucho más amplias y liberarse de lo inmediato. También permite representaciones de conjunto simultáneas mientras que en el Período sensorio motor se procede por acciones sucesivas.

Piaget sostiene que, si bien esos progresos del pensamiento representativo se deben a la función semiótica en su conjunto, "ha de recordase, que en ese proceso formador, el lenguaje desempeña un papel particularmente importante, ya que contrariamente a los otros instrumentos semióticos (imágenes, etc.) que son construidos por el individuo a medida de sus necesidades, el lenguaje está ya elaborado socialmente por completo y contiene de antemano, para uso de los individuos que lo aprenden antes de contribuir a enriquecerlo, un conjunto de instrumentos cognoscitivos (relaciones, clasificaciones) al servicio del pensamiento.

Esto lleva a Piaget a preguntarse por el vínculo existente entre el lenguaje y lo que él llama operaciones intelectuales. Para él, el lenguaje no constituye la fuente de la lógica sino que está articulado por ella. La raíz de la lógica la constituyen la coordinación general de las acciones. Es decir, que todas las conductas de la función semiótica, entre ellas el lenguaje, se organizarían y desarrollarían con la ayuda constante de la estructuración propia de la inteligencia.

El lenguaje es, para Piaget, una condición necesaria pero no suficiente de la construcción de las operaciones lógicas. Es necesaria, puesto que sin el sistema de expresión simbólica que constituye el lenguaje, las operaciones permanecerían en estado de acciones sucesivas sin Jamás integrarse en sistemas simultáneos o capaces de englobar simultáneamente un conjunto de transformaciones solidarias, Sin el lenguaje, por otra parte, las operaciones no podrían dejar de ser individuales e Ignorarían, por consiguiente, la regulación que resulta del Intercambio individual y de la cooperación. En este doble sentido, pues, de la condensación simbólica y de la regulación social, el lenguaje es indispensable a la elaboración del pensamiento. Entre el lenguaje y el pensamiento existe así un círculo genético tal, que uno de los dos términos se apoya necesariamente en el otro, en una formación solidaria y en una perpetua acción recíproca. Pero ambos dependen, en definitiva de la inteligencia en sí, que por su parte, es anterior al lenguaje e independiente de él.

2. la evolución del lenguaje desde el nacimiento hasta la latencia:
Cada estadio se caracteriza por un tipo especial de emisión, aunque también ocurren otros tipos por lo que no existe un corte neto entre sucesivos logros y habilidades. Los logros se van estableciendo en forma progresiva y predominan en un estadio determinado, pero surgen en cada uno de éstos, nuevas habilidades que se afianzan en el estadio posterior. Se superponen así emisiones que podríamos llamar regresivas y progresivas.

a. O a 12 meses:
Para algunos autores, el desarrollo sintáctico se inicia cuando el niño es capaz de juntar dos fonemas o palabras dando origen a una frase o enunciado, entendiendo por tal, una unidad lingüística significativa y autosuficlente del lenguaje hablado, precedida y seguida por una pausa o silencio. Sin embargo, para otros autores la génesis de la sintaxis se genera mucho antes, ya que las actividades preverbales son, al menos en parte, actividades de comunicación que ponen en juego procesos que se encuentran en el nivel verbal, yen cierta medida prefiguran, en su contenido y en sus formas la actividad verbal.

Según Soprano (f), todos los autores que han estudiado las primeras producciones del niño Incluidas ciertas producciones preverbales, reconocieron la Importancia de los aspectos comunicativos. Siguiendo esta línea, Azcoaga participa de la Idea de que en el nivel prellngüístico, se establecen los primeros recursos comunicativos del niño, en particular con la madre.

Al principio el niño se comunica con el llanto (con diferentes entonaciones, ritmos e Intensidades). La madre se comunica con el bebé: a través del ritmo de sus latidos cardiacos (es frecuente observar que las madres que toman a sus niños en brazos o los transportan, los ubican sobre su lado izquierdo) así corno de la comunicación gestual y prosodia.

Teniendo en cuenta la evolución del proceso comunicativo, Soprano afirma que durante el primer año de vida y sobre todo en el curso de los primeros meses, los contactos oculares, las expresiones faciales, los llantos y las sonrisas, constituyen las bases esenciales de la comunicación. Entre los 7 y los 10 meses el niño comienza a indicar objetos con el gesto: señala un objeto, se lo dan, lo vuelve a señalar y así sucesivamente.

En general, durante el período sensoriomotor, casi todas las manifestaciones comunicativas del niño utilizan el gesto de indicación que se presenta bajo una doble forma, por un lado, la extensión del brazo y dedo índice hacia un objeto o acontecimiento y por otro lado, dirigir la mirada hacia la persona que se pretende se fije en la indicación, llamada Indicación de la mirada.

También usa otros gestos para expresar sus sentimientos, emociones y deseos que se traducen en diversas manifestaciones que tienen significación según el contexto en que se den. Así, por ej., cuando el niño quiere conseguir algo y no obtiene la respuesta adecuada del adulto, observamos en él gestos de protesta que pueden manifestarse por llantos, gritos, pataletas, expresión seria, etc.

Un aspecto importante a tener en cuenta en el luego interactivo es la imitación. "En el niño normal la Imitación funciona desde bien temprano, desde la mitad del primer año el niño goza Imitando nuestras mímicas, risas, entonaciones. Arrancan los primeros circuitos de regocijo recíproco, el adulto tose, el bebé lo imita, todos ríen, conciente de su éxito repite el círculo (.,.). Desde los 8-10 meses prevalecen los juegos de intercambio: "para vos, para mi". El nene con su juguete, el adulto le tiende la mano "me lo das?- Ahora yo te lo doy. ¡Toma! Imitación, repetición, cambio de rol se mezclan en los primeros diálogos".

Piaget en su libro "Psicología de la Inteligencia" (Cap, III) plantea que el lenguaje comienza luego de una fase de balbuceo espontáneo (6 a 10/11 meses) y una fase de diferenciación por imitación (12 meses).

Es a partir de los actos reflejos desde donde parte Azcoaga, es decir las actividades de succión, deglución, grito y llanto del lactante, que van complicándose Paulatinamente sentando las bases para que se desarrolle la función del habla.

• Por contracción de los músculos, el bebé recibe mensajes propioceptivos y cenestésicos, y se van estableciendo cadenas de actividades proploceptivas-motoras que se van consolidando por repetición. Se elaboran entonces, "fórmulas" que incluyen la contracción muscular y otras aferencias táctiles, vibratorias, etc.

• El lactante día a día va cambiando la tonalidad y la gama de sonidos de su grito o su llanto, de modo que el repertorio de sus posibilidades respiratorias y alimentarias, va ampliándose continuamente.

Estos dos aspectos que sustentan el lenguaje, son los que van a contribuir al desarrollo de toda la función en lo sucesivo: por una parte la estabilidad que confiere la repetición, por otra parte, la flexibilidad y ampliación del repertorio por la variación circunstancial.

Respecto a este tema, Soprano sostiene que la primera forma que implica la necesidad para quien se halla frente a una producción, de interpretarla sin apoyarse en su contenido, está representada por las producciones preverbales y en particular por los gritos del niño. El grito es significativo en la medida en que el medio lo Interpreta, lee en él la expresión de un estado de sufrimiento del organismo y reacciona de una manera que cree apropiada. El mismo tipo de lectura se ejerce sobre otras manifestaciones emocionales o afectivas, no siempre únicamente vocales, que serán tratadas como expresiones de alegría, de satisfacción, de enojo, de afecto, de malestar, etc.

A continuación se enumerarán las primeras manifestaciones lingüísticas que ocurren en el lactante desde su nacimiento hasta los 12 meses. Soprano las describe de la siguiente manera:

• Entre los 0 y 4 meses las emisiones más frecuentes son realizaciones que oscilan entre una consonante nasal y una vocal nasalizada (núcleos cuasi resonantes).

• Alrededor de los 2 y 3 meses aparece un principio de distinción entre abertura y estrechamiento o cierre velar en las emisiones de tipo "mol'.

• Hacia los 5 meses, emisiones vocálicas tipo "a" "e" y a los 6 meses, sonidos consonánticos labiales fricativos (de frote) y oclusivos "b".

• Hacia los 7 meses, aparece el balbuceo reduplicado que se afianza a partir de los 9. La duración de estas reduplicaciones silábicas, es entre 200 y 400 mseg. Muestra ya, valores cercanos a la duplicación normal de una sílaba adulta: papapapa —cecece-mamá.

• Entre los 9 y los 12 meses, si bien continúa el balbuceo reduplicado, éste presenta variantes a modo de jerga. Se emite la primera palabra, habitualmente mamá, en una situación comunicativa (concretamente el niño llama a su madre). Se suele decir que el niño de 12 meses entiende más o menos tres palabras distintas que aumentan a 20 a los 18 meses, de ahí en más el ritmo de progreso aumenta en forma extraordinaria.

• Empieza a ligarse una palabra determinada, con objetos relacionados con la vida del niño (al modo del reflejo condicionado simple). Esta ligazón es precaria durante un período y gradualmente se va haciendo más y más firme. La "palabra señal", se relaciona con una cantidad de objetos (etapa de la generalización del R.C). Esto progresa, pues la adquisición de significados es sumamente rica al terminar el primer año dé vida. Y crece, prácticamente día a día.

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