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lunes, 1 de junio de 2026

Introducción a la obra de Wilfred Bion

 La historia de Bion es una muy buena puerta de entrada para conocer sus aportes, porque en el caso de Wilfred Bion su biografía está muy ligada a los problemas teóricos que terminó formulando.

Orígenes: la experiencia de ser extranjero

Bion nació en 1897 en Mathura, cuando la India formaba parte del Imperio Británico. Su padre era ingeniero civil y pasó los primeros años de su vida allí.

A los 8 años fue enviado solo a Inglaterra para estudiar, una práctica relativamente frecuente entre las familias británicas de las colonias. Muchos autores han señalado que esta experiencia de separación temprana pudo haber influido en su posterior interés por las vivencias primitivas de desamparo, dependencia y contención emocional.

Estudió en Bishop's Stortford College.

La Primera Guerra Mundial: una experiencia decisiva

Cuando tenía apenas 18 años participó como oficial de tanques en la Primera Guerra Mundial.

Esta experiencia fue extremadamente traumática. Recibió condecoraciones por actos de valentía, pero también quedó profundamente marcado por el caos, el miedo y la irracionalidad que observó en situaciones de combate.

Muchos de los problemas que más tarde desarrollará sobre grupos, liderazgo, pánico colectivo y pensamiento parecen tener raíces en estas experiencias de guerra.

De hecho, décadas después describirá situaciones donde los grupos pueden perder capacidad de pensar y funcionar dominados por emociones primitivas, algo que había visto de manera brutal en el frente.

Medicina y psiquiatría

Terminada la guerra estudió medicina en University College London.

Posteriormente se especializó en psiquiatría y comenzó a trabajar con pacientes graves.

Su formación se dio en un contexto donde el psicoanálisis freudiano estaba expandiéndose en Inglaterra.

El encuentro con el psicoanálisis

Bion inició análisis personal con John Rickman, analista que tuvo una enorme influencia sobre él.

Durante la Segunda Guerra Mundial ambos trabajaron con grupos de soldados en hospitales militares, experiencia que dará origen a buena parte de la futura teoría bioniana de los grupos.

La Tavistock y los grupos

Después de la guerra trabajó en la Tavistock ClinicAllí comenzó a estudiar sistemáticamente los fenómenos grupales.

Es el período de obras como:

  • Experiencias en grupos (1961).
  • Los trabajos sobre "supuestos básicos".

Para muchos lectores, éste es el primer Bion: el Bion de los grupos.

El análisis con Melanie Klein

Quizás el acontecimiento más importante de su formación teórica fue su análisis con Melanie Klein. Bion se convirtió en uno de los principales miembros del grupo kleiniano británico. De Klein tomó especialmente:

  • La importancia de las fantasías inconscientes tempranas.
  • La posición esquizoparanoide.
  • La posición depresiva.
  • La identificación proyectiva.

Sin embargo, con el tiempo desarrolló conceptos propios que lo alejaron parcialmente de la ortodoxia kleiniana.

El giro original: ¿cómo se produce el pensamiento?

Hacia fines de los años 50 y durante los 60 aparece el Bion más conocido. Su pregunta pasa de ¿Qué piensa el paciente?, a ¿Cómo llega a pensar?

Este desplazamiento es fundamental, porque a partir de allí desarrolla:

  • Función alfa.
  • Elementos beta.
  • Reverie.
  • Continente-contenido.
  • Ataques al vínculo.
  • Capacidad negativa.
  • Transformaciones.
  • O.
  • Conocer (K), amar (L) y odiar (H).

En cierto sentido, pasa de una teoría de los contenidos inconscientes a una teoría de la capacidad misma de pensar.

Los últimos años

En los años sesenta se trasladó a Los Angeles. Su pensamiento se volvió cada vez más abstracto y filosófico. Escribe textos complejos como:

  • Learning from Experience
  • Elements of Psychoanalysis
  • Transformations
  • Attention and Interpretation

En esta etapa se interesa por cuestiones cercanas a la epistemología, la matemática, la mística y la naturaleza de la verdad. Murió en 1979 en Oxford.

Una forma útil de ubicarlo históricamente

Podríamos pensar su recorrido así: Freud → Klein → Bion

  • Freud estudia la formación del inconsciente.
  • Klein estudia las relaciones objetales tempranas.
  • Bion estudia cómo surge la capacidad de pensar las experiencias emocionales.

Por eso muchos consideran que la pregunta central de Bion no es la del deseo (como en Freud o Lacan), sino la del pensamiento frente a la experiencia emocional.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Ansiedad: ¿Qué la causa? Intervenciones clínicas

Mg. Lucas Vazquez Topssian

En esta ocasión vamos a trabajar una de las posibles causas de la ansiedad y ver qué intervenciones esta concepción habilita. El punto metapsicológico inicial para pensarla son los vasallajes del yo: el yo puede sufrir embates de la realidad, lo mismo que los efectos del drang pulsional, o los castigos del superyó.

 Hoy vamos a exponer algo muy consistente con varias líneas del psicoanálisis, especialmente con Jacques Lacan, aunque también toca algo que ya estaba insinuado en Sigmund Freud

1) La angustia no es ansiedad.

Me parece interesante diferenciar angustia/ansiedad como efecto de una señal sin objeto definido. Ahí tenemos, a mi parecer, algo clínicamente muy fértil.

Primero, una precisión: para Freud la angustia no es exactamente “sin objeto”; él termina diciendo que tiene una relación con el peligro, aunque el objeto pueda estar reprimido, desplazado o no simbolizado. En Lacan la formulación se vuelve más paradójica: “la angustia no es sin objeto”. El problema es que ese objeto no es un objeto representable común, sino algo del orden del objeto a, algo que irrumpe demasiado cerca.

En pocas palabras, diría:

La ansiedad es una expectativa difusa de peligro. La ansiedad suele organizarse como anticipación, hipervigilancia, “algo malo puede pasar”.

La angustia es la irrupción subjetiva de algo real que desborda al sujeto. Aparece más como conmoción, desorganización, cercanía intolerable de algo que no puede simbolizarse. En Jacques Lacan la angustia tiene un estatuto mucho más radical: no engaña, porque aparece cuando falla la mediación simbólica y el sujeto queda demasiado cerca del deseo del Otro o del objeto.

Incluso fenomenológicamente suelen sentirse distinto: la ansiedad es más “¿Y si pasa algo?”, mientras que la angustia es “Algo ya está acá.”

La ansiedad todavía conserva una temporalidad de espera. La angustia, en cambio, tiene algo de presentificación inmediata.

2) La ansiedad sería el eco prolongado de una alarma indeterminada

¿Podemos pensar a la ansiedad en términos de transmisión? Efectivamente, la ansiedad suele sentirse como un estado de alarma previo a la constitución clara de un peligro. Es como si el sujeto recibiera una señal, una tonalidad afectiva, un “hay peligro”, pero sin coordenadas simbólicas suficientes para localizarlo (a diferencia de la angustia).

En varios pacientes que consultaban por ansiedad, observé que en ellos operaba una suerte de frase truncada, lo que recuerda mucho a cómo opera el significante en la infancia. Más allá de la ansiedad, el niño recibe del Otro mensajes incompletos, enigmáticos, sobredeterminados. Y además de significados, recibe también afectos no metabolizados del Otro. Muchas veces los padres deciden no especificarle al niño los muchos peligros que existen en el mundo.

Por ejemplo: “No hagas eso…”, “Ojo con tu papá cuando llega así…”, “Hay cosas de las que no se habla…”, “Tené cuidado…”. Todas estas frases tienen un punto no simbolizado: ¿cuidado con qué? ¿qué pasa si no? ¿qué es exactamente lo amenazante? Entonces el cuerpo queda tomado por una expectativa de peligro difuso. 

Los pacientes suelen ubicar muy bien estas frases en sus análisis, ya que se las han repetido en reiteradas ocasiones. No obstante, suelen necesitar de la intervención del analista para resaltar su vigencia y luego trabajar sobre este punto de opacidad.

¿Pero en qué medida estas frases opacas podrían participar de la ansiedad? Recordamos la frase de Lacan “la pulsión es el eco en el cuerpo de que hay un decir” para justamente indicar que el cuerpo pulsional no es biológico puro, sino que está afectado por el lenguaje. El significante deja marcas corporales. La ansiedad podría pensarse entonces como el eco corporal de un significante de peligro que no terminó de inscribirse simbólicamente.

Esto explicaría, entiendo, por qué muchas ansiedades son anticipatorias, difusas, hipervigilantes, sin localización precisa. El sujeto sabe que “algo” amenaza, pero no qué. En estas coordenadas, la ansiedad aparece cuando el sujeto queda capturado por el deseo enigmático del Otro. No se trata tan sólo “hay peligro”, sino que el Otro de los cuidados quiere algo de él, le dice que algo puede irrumpir, pero a la vez hay una demanda imposible de calcular.

En muchos pacientes ansiosos aparece esta sensación de tener que estar atentos, que algo malo puede pesar y que relajarse no es una opción.

Como si el aparato psíquico hubiera quedado fijado a una alarma sin traducción. ¿Ubicable en dónde, desde la metapsicología? En el superyó.

3) Caso clínico: "Cuidado con la calle"

Una paciente consulta por episodios de ansiedad, que ocurren cuando sale a la ruta a manejar, o de noche cuando está sola en su casa y su novio no llegó. No logra cernir cuál es el peligro, pero sitúa que comenzó a partir del fallecimiento de un familiar. Dice, antes del este episodio: "La muerte para mí no existía, no es algo que se hablara en la familia”"

Desde entonces, la ansiedad aparece especialmente cuando debe separarse de la consistencia del Otro y decidir por sí misma. De esta manera, viajar, mudarse, irse del país, vivir sola, elegir carrera, casarse, tener hijos, que son todos momentos de separación subjetiva. a ella le emerge la pregunta: “¿Y si pasa algo?

Pero ese “algo” permanece indeterminado.

El padre parece ocupar una posición de saber absoluto. “Su palabra era la última” y “me adaptaba a su palabra y a todo lo que me decía”. Acá vemos que el problema no es solamente el contenido de lo dicho, sino el estatuto de la palabra del Otro. La palabra paterna aparece casi sin falta, como si viniera garantizada. Y eso puede volver muy difícil la constitución del deseo propio.

La paciente recuerda; “Mi padre generaba miedos”, aunque no logra cernir cuáles. Ella solo logra referir un clima afectivo de alarma, una transmisión de peligro inespecífico. “Me ha generado miedo, estar alerta al decirme ‘Andá por acá o…’ Ese “o…” es extraordinario. La frase queda suspendida, no se simboliza la consecuencia ni se delimita el peligro, pero el cuerpo de la paciente sí recibe la señal de amenaza: alerta, hipervigilancia, dificultad para decidir.

Es decir: el sujeto queda tomado por un significante de peligro incompleto. En estos casos, el significante queda suspendido antes de cerrar sentido. Y el sujeto queda intentando completar retroactivamente qué era lo peligroso. Eso puede producir una búsqueda infinita de objetos para la angustia: enfermedad, robo, rechazo, catástrofe, locura, fracaso, etc... Por supuesto, ninguno termina de encajar del todo, porque el núcleo no era el objeto concreto sino la señal misma.

Observamos también que la ansiedad muchas veces parece más ligada a la espera que al acontecimiento. Es la temporalidad del “algo va a pasar”. Ahí hay una estructura casi traumática: el sujeto vive en estado de anticipación permanente frente a un real no delimitado.

En cierto momento, la paciente logra preguntarle al padre cuál era su miedo con la calle, pues la inespecífica frase "Cuidado con la calle" era una de sus grandes advertencias. El padre responde que su gran temor son los accidentes viales: temía que alguno de sus seres queridos fueran atropellados por un automovil, lo que se relaciona a una situación traumático de la historia de este hombre. La advertencia delimita un objeto, lo que vuelve a la voz del padre menos enigmática.

4) Conclusión

De esta manera, podemos pensar que la ansiedad surge cuando el sujeto recibe del Otro una transmisión de peligro que no alcanza simbolización suficiente, quedando el cuerpo como soporte de una alarma inespecífica. O incluso, que la ansiedad es el afecto que aparece cuando el significante de peligro queda incompleto y el cuerpo debe sostener aquello que no pudo ser dicho.

También podría articularse con Donald Winnicott cuando habla de angustias primitivas impensables: experiencias tempranas que no pudieron ser simbolizadas y quedan como amenazas corporales difusas. O con Wilfred Bion y los elementos beta: afectos no metabolizados que el aparato psíquico no logra transformar en pensamiento.

viernes, 3 de junio de 2022

Teorías de las psicosis: la escuela inglesa y algunos contrapuntos con Lacan

Melanie Klein

Klein es quien inicia la escuela inglesa, posterior a Freud. Hace un aporte original que se opone a la concepción freudiana. 

Melanie Klein conoció a Freud en 1918, en el 5° Congreso Internacional de Psicoanálisis, a los 36 años. Freud tenía 62 años. Klein nació en 1882. Es decir, tenían una diferencia de casi 30 años de edad. Klein quiso estudiar medicina, pero las mujeres no eran aceptadas. Ella escuchó "Nuevos caminos en la terapia psicoanalítica", que es el texto que se publicó un año más tarde. 

Klein se analizó con Ferenczi, quien la alentó a una terapia con Anna Freud. Ambos le sugirieron encarar el trabajo con niños, que en ese momento era una deuda en psicoanálisis. Ella comenzó a investigar y entró a la Sociedad de Investigación de Psicoanálisis.

Los aportes fundamentales de Klein es la de un narcisismo primario, que se contrapone al de Freud, pues este es previo al de la la constitución freudiana. para Klein, el narcisismo se constituye en los primeros meses de vida.

Para Klein, las relaciones objetales son primarias y tampranas, con unas forma de transferencias que son distintas a las planteadas con Freud, que implican un campo distinto al planteado por Freud en los años 15 y 16. Se trata de una psicología que comienza con el lactante. Esto permite pensar el funcionamiento de la psicosis, con un aparato psíquico más primario, basado en tres eventos:

1) La posición esquizo paranoide, que fundamentalmente está presente en las psicosis, donde hay un punto de fijación en esta etapa.

2) Una posición depresiva.

3) La psicosis en Klein está basada también en un psiquismo más arcaico producto de una escisión psíquica más temprana de la que Freud detallaba, con objetos -algunos totales y otros parciales. Un Edipo temprano (primeros meses de vida, en comparación a la media infancia del freudiano). Klein también ubica un superyó temprano, mucho más severo que el superyó freudiano.

La idea del Edipo está tomada de Karl Abraham. La idea que Freud tomó de allí fue la idea de etapas de la libido psicosexual. De esta manera, Abraham tomaron la idea de que se iniciaba con la etapa oral y que progresivamente va tomando otras zonas, como la anal, la genital. Abraham habla de una etapa oral (primaria, canivalística; secundaria, de succión), una etapa anal (retentiva y expulsiva) y lo mismo para la etapa genital, que es la infantil y la adulta. 

La libido, que puede en algunos momentos traumáticos retroceder a estos puntos de fijación, supone por ejemplo que la etapa oral de succión está emparentada a la esquizofrenia, mientras que las psicosis maníaco depresivas están relacionadas a una regresión a la etapa sádica canivalística. la melancolía, por su parte, la paranoia corresponde en su primer fase a la etapa anal. Las neurosis se relacionan con la segunda etapa anal (para las neurosis obsesiva) y la etapa genital (histeria). 

En las psicosis hay que tener en cuenta el concepto de identificación proyectiva. 

En psicoanálisis hay dos posturas respecto a la psicosis. Una es la de genesia psíquica -por poner un término psicopatológico- y otra es la de regresión ó forma involutiva del psiquismo. esta es la posición freudiana y de gran parte de la escuela inglesa. En lacan no se ubica una regresión, sino que lo encontramos es una posición no lograda en las etapas de la libido. de esta manera, ante un hecho traumático y un episodio de frustración, lo que para lacan hay es una detención en esas etapas del desarrollo.

Klein supone que la posición esquizoparanoide mantiene una inaccesibilidad a la posición depresiva, que sería lo esperable en la evolución de la libido, marcada fundamentalmente por mecanismos de defensa mucho más primarios y cruentos:

- Para la esquizofrenia señala mecanismos de disociación extrema, proyección, introyección. 

- Pra la psicosis maníaco-depresiva, señala mecanismos de introyección y de identificación proyectiva. 

- Para la paranoia, corresponde los mecanismos de proyección, identificación proyectiva, racionalización.

Para Klein, las pulsiones son lo que producen esta primera etapa, con predominio de la pulsión de muerte y la creación de objetos parciales abundantes sobre los cuales se descarga la envidia, la hostilidad y la agresión. A partir de ellos y con la creación de este superyó temprano se generan objetos de castigo, objetos hostiles o retaliativos que conforman una fantasmática absolutamente paranoide y sombría. Con esta extrema escisión del mecanismo psíquico y de los objetos con el que el yo se relaciona, surge una angustia muy temprana y devastadora que Klein llamaba angustia de aniquilación, con la vivencia de una muerte inminente y mecanismos de defensa totalmente exacerbados, casi al borde de la omnipotencia, para hacer frente a estos temores. 

En la psicosis, el yo se encuentra extremadamente empobrecido y se encuentra afectada la relación entre el mundo externo e interno, la relación con los objetos, que aparecen en su fase totalmente hostil. la escisión psíquica es abrumadora y predomina una confusión en el psiquismo. esta identificación proyectiva es, en términos de Freud, la más originaria de las relaciones objetales. Incluso, la identificación señalada por Freud en 1914 y la forma de identificación más temprana, con un tipo de vinculación narcisista al objeto.

La concepción kleiniana hace perder un poco lo que podría ser el estatto energético y económico de la metapsicología freudiana. La clave es que el modelo para pensar la psicosis es Klein es la esquizofrenia, mientras que en Lacan el modelo es la paranoia. Lacan rara vez habla de la esquizofrenia, de hecho en el seminario III cuando habla de "Vengo del fiambrero" habla de los aspectos paranoicos, pero no dice que se trata de una esquizofrenia.

Donald Winnicott

Winnicott hizo una especie de transición entre Freud y Klein y presentó unas controversias con la teoría de Klein y se acercó más a Freud.

Notablemente, Winnicott toma en su obra el concepto de prematuración, mientras que de Klein toma el concepto de las relaciones objetales tempranas o arcaicas. No obstante, toma distancia de algunas concepciones kleinianas y se podría decir que en algunos aspectos se podría decir que se acerca a las aproximaciones de Lacan, quien le reconoció la creación del objeto a, aunque también dijo que fue parcial. Quien sugirió la creación del objeto a fue Winnicott con la creación del objeto transicional.

Dos aportes importantes de Winnicott son la creación del espacio transicional y el objeto transicional. También hizo incapié en la madre, como Klein, en todo lo que es la organización del aparato psíquico y sus posibilidades y detalló tres aspectos de la madre, cuyo aforismo es la de "suficientemente buena", esa madre que debe fallar necesariamente en su función para que pueda abrir, en términos lacanianos, un andarivel entre la demanda y el deseo.

La primer función materna es la llamada holding o de tenencia, que es la manera en que la madre sostiene al bebé de manera afectuosa, implicando una relación física y emocional con el bebé.

Otra función es la de handling, es decir, el manejo, la manipulación, que permite la unión, la asociación entre lo psíquico y lo somático, constituyendo una diferencia entre la realidad y la irrealidad. Al mismo tiempo, lo corporal permite ir construyendo una organización visomotriz y la experiencia de un yo verdadero.

La tercera función es la de object presenting, es decir, una especie de presentadora objetal. Posiblemente la función más importante en las funciones paternas, que implica mostrarle los objetos al bebé, teniendo la posibilidad de poder manejar las angustias del bebé. Se trata de una forma de transferencia que Bion toma y que implica el establecimiento de una modalidad transferencial en la cual la madre puede tomar los sentimientos angustiosos del bebé y transformarlos en sentimientos menos inquietantes. Es lo que en Bion veremos como función alfa y función beta. Es una idea de cuidado y de protección de los impulsos del bebé, que son amortiguados por la madre. 

Winnicott dice que la posibilidad de la madre es lo que fomenta un buen yo, más sano, con mejores aptitudes para habitar el mundo. 

Cuando pensamos en la psicosis, se piensa en fallas en esta relación temprana con la madre. El padre, hasta aquí, tiene un papel más secundario.

Margaret Mahler

Más que en la psicosis, a Margaret Mahler se la reconoce más en sus aportes respecto al autismo. La concepción del autismo de Mahler no es la misma que el de leo Kanner o el de Asperger. Inicialmente la cuestión del autismo no se diferenciaba de las psicosis. Aún se discute la presencia de la psicosis infantil, sobre todo si se tiene en cuenta los fenómenos alucinatorios en la infancia. 

Mahler nombró 4 etapas en la evolución del aparato psíquico. Las fallas en alguna de esas etapas da origen al autismo y la psicosis. En 1977, ella crea por primera vez el concepto de psicosis autista infantil como una especie de autismo normal, una fase de evolución psíquica que se puede superar o detenerse allí y generar una patología. esto se da en las primeras semanas de vida y supone, según ella describe, suponen un estado crepuscular de la conciencia, donde no se da una clara diferenciación entre el yo y no-yo. Habría, por este efecto, satisfacciones que tienen un carácter más alucinatorio, con predominio de mecanismos omnipotentes. Mahler supone que estas satisfacciones se dan porque la los órganos de la sensopercepción todavía no están suficientemente investidos para conectarse adecuadamente con el mundo externo, creando esta especie de confusión entre lo interno y lo externo.

La segunda etapa la llama fase simbiótica normal, suponiendo que hay una simbiosis normal entre el bebé. Una tercera etapa es la de fase de separación y de individuación, con subfases, ubicadas a los 6-7 meses de vida. Hay una subetapa de diferenciación, otra de ejercitación y culmina a los 16-25 meses de vida, donde se da la última, que es la de constancia del objeto libidinal.

Si uno tomara las posiciones de Mahler y de Klein, habría que hacer una disgregación para más o menos hacer un contrapunto con la concepción freudolacaniana. Si uno pensara en el concepto de identificación primaria, tal como la planteó Freud y Lacan, habría que decir que estas fechas son situables: el tercer mes y el octavo. 

En el tercer mes describimos la primer fase de incorporación del signo en el cachorro humano, es decir, una primera fase de identificación imaginaria pasiva de los rasgos de la especie humana. Es la etapa de los gorjeos de los chicos y la etapa en la que los chicos responden a la sonrisa humana. Aquí el niño empieza a reconocerse como parte de la especie.

Al octavo mes, se produce dentro de la identificación primaria dos estapas. Una tiene que ver con lo que Freud llama la identificación al padre muerto, el Nombre-del-Padre en Lacan. La falla en esta identificación con inscripción al padre simbólico lleva al campo de la psicosis. 

Luego de esta primera identificación hay otra que es la identificación a la imagen especular, que básicamente es lo que plantea Lacan con el estadío del espejo, solidaria con que Abery planteara el concepto de signo en el espejo. Él descubrió que en los pacientes esquizofrénicos, cuando se producen los primeros síntomas antecedentes al desencadenamiento psicótico, empiezan a tener dificultades para reconocerse en el espejo. Hay una pérdida de esa identificación temprana de sí mismos frente al espejo. Con lacan esto lo pensamos desde el narcisismo primario, que se trata de una falla de esta segunda etapa de Mahler, alrededor del octavo mes, donde por efecto de la madre que hace ver a su bebé en el espejo, ella anticipa en esa prematuración un cuerpo imaginario. 

Es decir, la madre logra unir dos elementos separados (el jarrón y las flores) y forma una imagen virtual e imaginario (lado derecho) que es la ilusión de un cuerpo unificado. Esa imagen especular, representada por el jarrón y las flores completa, es a veces lo que puede fallar y cuando las fallas están antes de la incorporación del lenguaje hablamos del autismo, cuando esta identificación falla después de la identificación al lenguaje, hablamos del campo de las psicosis. Si hubo ingreso del significante, de la letra o no.

Bion

Bion supone una transición de la escuela inglesa, hacia la posición de Meltzer, considerado como un post-bionista.

Bion construyó una especie de vértice, un punto de vista original dentro de la escuela  y su gran aporte fue pensar una personalidad compuesta, por una parte, psicótica y enferma que se asocia con las esquizofrenia y una parte neurótica y no psicótica. Bion retoma la idea de identificación proyectiva y le da un sesgo más importante. Propone que la identificación proyectiva patológica es la consecuencia de la psicosis, produciendo una escisión masiva con un yo muy frágil y precario, intolerante a la frustración, con predominio de impulsos destructivos hacia el sujeto y los objetos, una exacerbación de los vínculos destructivos a ese objeto, un pensamiento en los que predominan los elementos beta. La madre tendría la función de transformar estos elementos beta en alfa. La madre podría, en esa función, recibir, metabolizar y contener esos elementos y devolvérselos al bebé, en esa transferencia que tiene con él, donde los temores, las ansiedades, los sentimientos hostiles se pudieran tornar en emociones un poco más benignas. 

La fragmentación de los objetos proyectados en las psicosis y las primeras etapas de la vida normal del bebé producen un yo, objetos y vínculos totalmente primarios, donde Bion dice que aparecen objetos bizarros que son restos del yo, con el superyó y esos objetos beta, con esas ansiedades tempranas y persecutorias. 

A Bion se le debe el sintagma de terror sin nombre, una sensación extrema a la que está expuesto un bebé en estas primeras etapas. Sobretodo cuando una madre no puede ocupar esta función materna.

Meltzer

Tiene aportes bastante originales en lo que refiere a las psicosis, aunque es un autor que cuesta seguirlo. 

Meltzer produce una exploración original sobre el autismo, más que de la psicosis. En esta confusión que se dio sobre el autismo, justamente, en 1979 escribió "Exploración sobre el autismo" mencionó conceptos como el de identificación adhesiva y fenómeno de desmantelamiento. Cuando estos fenómenos están presentes, llevan al autismo. 

Meltzer retomó el copncepto de función materna de Winnicott y en su concepción del autismo entró en una confrontación bastante clara con Melanie Klein.