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martes, 21 de julio de 2026

Las defensas maníacas en TRO y el dibujo de la figura humana.

Podemos encuadrar la defensa maníaca como una de las defensas más primarias con que cuenta el yo para defenderse de la ansiedad persecutoria que le genera una realidad interna o externa frustrante o amenazante.

En la defensa maníaca la operación psíquica que realiza el yo es disociar a veces una parte del objeto, otras veces aspectos del propio sujeto en donde uno de los componentes tiende idealizarse y el otro a negarse.
En términos esenciales las defensas maníacas son una forma de defensa a la que recurre el Yo para evitar conectarse y tomar conciencia del dolor o sufrimiento que generan ciertas situaciones de la realidad tanto interna como externa.
Se trata de evadir, evitar la dependencia con objetos valorados, es decir quedar a merced de él. El caso más ilustrativo es cuando se produce una pérdida real o fantaseada en la vida del sujeto, es usual que en las primeras etapas por ejemplo de un proceso de duelo la persona utilice mecanismos defensivos de tipo maniaco. En una separación o ruptura de una pareja, el ser despedido de un empleo…etc.
Esta modalidad defensiva garantiza al sujeto entonces una cierta fantasía de control y dominio del objeto.
La pregunta es entonces: ¿Qué es lo que subyace al uso de este recurso defensivo por el Yo del sujeto?
Principalmente como mencionamos negar la dependencia con el objeto perdido, el miedo a ser abandonado y a la vez evitar que la agresión con dicho objeto o situación le aflore.
En términos prácticos cuando este mecanismo prevalece como defensa del yo se altera en forma importante las relaciones del sujeto con la realidad que tienden a verse en forma recortada y parcial.
¿Cómo queda el Yo del sujeto cuando recurre a esta modalidad de defensas? Queda como engrandecido, omnipotente y autosuficiente mientras que el objeto sobre el cual se proyecta asume lo que en realidad teme, su necesidad del mismo, el miedo al desamparo, sus carencias afectivas. Es como si dijera yo no necesito, a mi no me pasa nada.
Melanie Klein conceptualiza lo que ella denomino triada maniaca: Control-triunfo y poder o desprecio sobre el objeto. Así el control del objeto es una manera de negar la dependencia hacia él. Triunfar implica negar los sentimientos depresivos que se relacionan con la posibilidad de aceptar el valor e importancia que ese objeto tenía o tiene para el sujeto, así si el objeto no es tan valioso, o el objeto no se ha ido (esto en caso de duelos) no emergerán sentimientos depresivos como nostalgia, extrañarlo. El desprecio es decir desvalorizar o negar el valor del objeto, es una forma de defenderse contra la pérdida y la culpa por su ausencia.
En resumen las defensas maníacas son recursos defensivos para negar la situación depresiva y el trabajo de duelo consecuente, por eso son defensas encuadrables como defensas primitivas mas ligadas desde el enfoque de la escuela inglesa, a la posición esquizoparanoide. El sujeto queda entrampado entonces en una seudo-realidad donde el objeto no está perdido, la negación y la idealización excesiva son otra forma de defensas maníacas.
En el material que hoy compartimos quisimos articular desde dos test: el DFH (dibujo de la figura humana) y el TRO (test de las Relaciones Objetales de Phillipson) la presencia de defensas maniacas.


Como siempre recomendamos toda evaluación psicológica confiable requiere de la administración de una batería solida de Tests. Esto permite relacionar, confrontar, corroborar y lograr una comprensión más profunda así como un diagnostico más confiable de la persona evaluada.
El Dibujo de la figura humana vehiculiza el estado psicológico actual del sujeto, sus preocupaciones su modo de relacionarse con su entorno, como este se autopercibe y percibe en el aquí y ahora de su situación vital y existencial. Por otro lado el TRO que como sabemos evalúa aspectos ligados a las fantasmáticas, a los estilos vinculares que el sujeto tiene en su relación con los otros, pero bajo el subyacente de su estructura vincular primaria. Es decir la forma de percibir, comportarse en sus relaciones objetales (personas, situaciones) actuales se sostiene en la construcción que ha realizado en su primera infancia con las personas significativas de su entorno (padres, abuelos, hermanos…). Así sucede como decía H. Phillipson que cuando esas relaciones han sido conflictivas, dolorosas o insatisfactorias, es seguro que el sujeto proyectará en otras relaciones esas posicionamientos aun sin resolver por lo cual no percibe ni la realidad de las situaciones, ni la realidad de los vínculos que sostiene con un criterio de realidad adecuado sino teñido de esas experiencias vinculares vividas.
Pasemos ahora para ejemplificar de modo práctico lo que hemos comentado a considerar los distintos indicadores que se presentan en el DFH y TRO realizados por una mujer de mediana edad.
Básicamente en el DFH los indicadores más asociados a presencia de defensas maniacas son:
· Dibujos de gran tamaño.
· Emplazados en el centro de la hoja.
· Estilo de dibujo dinámico con movimiento.
· Gran cantidad de detalles.
Como podemos observar en el protocolo adjunto esos están todos presentes en el mismo.
Podemos sumar la presencia de trazos envolventes, espiralados que suelen estar también presentes. Aquí pueden observarlos en el cabello que adopta formas espiralados en las puntas.
En evaluados de sexo femenino también suelen acentuarse rasgos faciales como la boca, ojos a los que se les suma pestañas, y en la vestimenta. Aquí puede verse el tajo en la pollera, las botas.
Desde un punto de vista de contenidos y formales, vemos una dirección del dibujo ambivalente: las piernas y pies se dirigen a la izquierda el cuerpo esta como de frente y la mirada (de tipo autística) hacia la derecha. Hay también por esto una alteración de la simetría al trazar el eje de simetría, predomina toda la parte derecha de la figura. Esto nos da cuenta de luchas internas, ambivalencias afectivas y de posicionamiento. Desea una conexión más activa con la realidad, pero hay ataduras y situaciones sin resolver de su historia.
Los tacos en punta da cuenta de comportamientos agresivos hacia el ambiente, al igual que la cintura muy estrecha denota un bloqueo emocional y posterior descarga en el ambiente de reacciones impulsivas. Las manos sin dedos como enguantados y los brazos alejados del cuerpo denotan también estados de contención y represión de emociones junto con otros de alta reactividad y susceptibilidad.
En el TRO hay una lámina, la 5 (AG) que permite evaluar como asume y se posiciona el sujeto ante las situaciones de pérdida, de duelo. Por ello cuando el relato que construye el sujeto de esta lámina no alude a los clisé que son plantear situaciones de duelo como entierro, estar rezando… y elabora situaciones que se asocian a diversión, fiestas… nos daría cuenta de no aceptación de las situaciones de perdida y por ende su utilización de defensas maníacas.
Transcribimos ahora para finalizar el relato dado por la evaluada en dicha lamina: “ah, ésta, está difícil. Muchas personas, están mirando algo. Están de fiesta. Antes venían de sus casas y después iban a salir a desayunar a algún lado a la mañana”.
Como podemos ver en ambos protocolos se evidencian indicadores asociados a presencia de defensas maníacas.
Nuestra idea como siempre es integrar y poder realizar este rico dialogo entre los test de una misma batería.

viernes, 28 de febrero de 2025

Esquizofrenia residual y psicodiagnóstico.

 Cualquier enfermedad tiene siempre en mayor o menor medida un aspecto negativo, en tanto genera algún tipo de dolor o sufrimiento, pero en la enfermedad mental se suma un elemento más, la alteración del equilibrio entre el sujeto y el mundo que lo rodea, que a la vez también obstaculiza el proceso de crecimiento personal natural que la persona tendría de no padecer esta psicopatología.

En esencia, lo que sucede en la psicosis es que progresivamente se va deteriorando el criterio de evaluación que de la realidad hace un sujeto, lo que este percibe ya no es lo mismo que para una persona con un estado psicológico “normal”.
Cotidianamente, percibimos e interpretamos la realidad, Por ejemplo al ver un semáforo en rojo nos detenemos porque nuestro criterio de realidad y el conocimiento previo que hemos incorporado nos alerta que ya no deberíamos cruzar, puesto que sino un auto podría atropellarnos.
Pensemos que sucede cuando una persona ya no interpreta las señales que su cultura le ha trasmitido, si perdiera la habilidad para entenderlas; es como si de pronto no supiéramos entender ni hablar el idioma que es afín a nosotros, entonces por supuesto ya no entenderíamos ni comprenderíamos igual esas señales externas, ese semáforo rojo no necesariamente implicara detención, podríamos pensar que es para avanzar.
Realmente la relación de una persona que padece esquizofrenia con la realidad se vuelve trágica, peligrosa y amenazante, esto es en términos simples lo que experimenta un psicótico ante una realidad que ya no reconoce ni entiende, la que ya no puede apropiarse, una realidad que por momentos le es hostil y amenaza su existencia. Esto último particularmente, sucede cuando la persona que padece alguna forma de psicosis[1]está en lo que se llama una fase o etapa de brote (descompensación psicótica).
Un paciente con diagnostico de esquizofrenia atraviesa distintas etapas desde el inicio de su enfermedad. Su primer brote, etapa que se puede considerar de síntomas positivos en donde el mismo se encuentra descompensado y en donde el deterioro de sus funciones mentales y cognitivas interfiere significativamente en su capacidad para mantener un contacto adecuado con su entorno personal, laboral; así como las cuestiones básicas que implican la vida cotidiana, sus rutinas y exigencias. Hay incoherencias, desconexiones significativas.
Como síntomas positivos podemos mencionar por ejemplo:
-Presencia de alucinaciones, estas pueden definirse como percepciones sin objeto, puesto que no se trata de percepciones verdaderas porque no son reales, no existe ningún estimulo externo concreto que pueda generarlas. Es por ello que se consideran seudopercepciones que solo existen en la mente del paciente; solo él las experimenta. Pueden ser auditivas, visuales, táctiles, olfativas o gustativas.
-Ideas delirantes: consisten en alteraciones del pensamiento, ideas falsas e irreductibles sobre la realidad basadas en inferencias incorrectas siendo el sujeto poco refractario a aceptar que no es real su percepción mas allá de argumentos que se le den, se aferra a ellas, las sostiene. Podemos mencionar como las más frecuentes ideas de persecución, de grandeza, religiosas, de celos e hipocondríacas).
-Lenguaje desorganizado e incoherente.
-Comportamiento gravemente desorganizado (agitación, incapacidad de organizarse y de mantener la higiene personal) o catatónico (disminución de la actividad psíquica y motora hasta llegar a una falta total de atención y rigidez postural).
En este trabajo compartiremos un material grafico, el dibujo de la figura humana -DFH- realizado por un paciente con una esquizofrenia de tipo residual.
El termino de esquizofrenia residual se aplica a aquel paciente que ha tenido al menos un episodio de esquizofrenia, pero en el cuadro clínico actual no es acusada la existencia de ideas delirantes, alucinaciones, comportamiento o un lenguaje desorganizados, síntomas que hemos mencionado como positivos anteriormente, sino que al momento de la Evaluación principalmente lo que se observa son los que se denominan síntomas negativos.
Estos en general dan cuenta de una disminución o pérdida de las funciones normales siendo sumamente restrictivos de estas ya que alteran la capacidad de funcionar en la vida diaria de los pacientes. Pueden mencionarse principalmente:
§ Embotamiento afectivo: no reacción ante estímulos emocionales, aislamiento emocional, social, aplanamiento de los afectos.
§ Pobreza del habla.
§ Abulia o apatía: falta de voluntad, incapacidad para persistir o para iniciar una actividad.
§ Anhedonia: incapacidad para disfrutar de los placeres.
El curso de la enfermedad se caracteriza por fases de agudización y fases de remisión de los síntomas, aunque algunos enfermos presentan un curso estable. A medida que pasa el tiempo, los síntomas negativos se acentúan más, mientras que los positivos van remitiendo.


El protocolo que acompañamos corresponde a un paciente de 37 años con un diagnostico de esquizofrenia residual, hacia dos años que no tenía una descompensación, no obstante en su producción pueden observarse un estilo de dibujo con signos gráficos asociados a estructuras psicóticas. A lo largo de su vida había tenido 3 crisis o brotes uno en la adolescencia alrededor de los 16 años, otro a los 27 y el último hacia dos años.
Como observaciones destacadas en el dibujo pueden mencionarse:
1- Cuerpo desnudo, costillas marcadas, genitales y transparencia en ellos.
2- Alteración en la forma de los brazos, piernas, manos.
3. Dedos de pie bizarros.
4- Intención fallida de movimiento (la pierna derecha, el pie en punta como para avanzar.
5 -Línea de suelo larga pero figura en parte suspendida, no toca el suelo
6- Expresión autística, en este caso los ojos con dirección superior derecha (mirando hacia arriba).

jueves, 16 de diciembre de 2021

Dibujo de la figura humana: indicadores de regresión

Las defensas son los recursos que utiliza el Yo para hacer frente a aspectos de la realidad interna-externa que en alguna medida son generadores para el sujeto de conflicto, frustración, temory angustia. Así también frente a deseos y necesidades que en alguna medida ejercen su presión sobre el Yo y que este en alguna medida no puede resolver o manejar exitosamente.
A diferencia de los mecanismos de afrontamiento que son más conscientes, las defensas son totalmente inconscientes.

Podemos decir que todo mecanismo de defensa mas allá de cual se trate constituye una estrategia psicológica automatizada e inconsciente cuya función reside en preservar al sujeto de lo que le resulta inaceptable o intolerable.

Existen muchos mecanismos de defensa algunos menos limitantes para el yo y más ligados a los procesos psíquicos secundarios (represión, formación reactiva, sublimación) y otros más extremos relacionados con los procesos psíquicos más primarios como la disociación, el aislamiento, y defensas maniacas en general como la negación que alteran la percepción adecuada de la realidad.

Las defensas cuando son efectivas preservan en el individuo ese balance necesario entre sus deseos, impulsos, necesidades y las posibilidades de satisfacerlos y canalizarlos en la realidad.

Debajo de todo armado defensivo subyacen procesos dinámicos que responden a fantasías inconscientes. En las relaciones con los demás (relaciones objetales) en cada sujeto subyace un tipo de fantasía en donde ese otro es vivenciado desde algún lugar, por ejemplo como alguien contenedor, idealizado como también persecutorio, temido, entonces las defensas se edifican para preservar tanto al Yo como al objeto, las defensas permiten entre otras cosas una convivencia con los objetos y consigo mismo al mantener alejados y disociados en alguna medida aspectos como comentamos mas frustrantes y rechazados de si como de los otros.

Así los mecanismos de defensa, son mecanismos inconscientes que se encargarían de minimizar las consecuencias de un evento demasiado intenso, para que el individuo pueda seguir funcionando normalmente. Gracias a las defensas que el yo instrumenta en alguna medida más o menos satisfactoria y con mayor o menor costo psicológico, el sujeto consigue vencer, evitar, escapar, ignorar o sentir angustias, frustraciones y conflictos activos y vividos en relación a sí mismo y al ambiente en donde esta inmerso.

En términos esenciales la regresión como mecanismo defensivo implica que el sujeto en su forma de comportarse, afrontar la realidad, utiliza modos y funcionamientos que no corresponden a lo esperable para su edad o etapa vital, sino muy anteriores.

En general como en todas las defensas hay niveles leves, medios o intensos de las mismas. En el caso de la regresión podemos ver a un yo que por alguna razón claudica o no puede asumir y resolver alguna circunstancia actual en su vida y vuelve a utilizar modos de resolución que eran eficaces en otro momento de su vida (muy anterior), por ejemplo comportarse de forma más pasiva y vincularse de modo más dependiente cuando hasta ese momento venia comportándose de una manera más activa y autónoma. La regresión puede afectar a determinados vínculos o ser más extrema y generar una reorganización estructural de la personalidad en un nivel más primitivo de funcionamiento por ejemplo a modos de organización más psicóticos. Esto puede suceder ante una situación traumática significativa (estrés postraumático), donde la presencia de este recurso defensivo surge en razón de que se ha generado un grado de daño psíquico en el sujeto.

Cuando se trata de regresiones mas ligadas a una estructura neurótica el nivel de regresión es parcial y circunstancial. En la clínica con niños por ejemplo ante el nacimiento de un hermanito el niño puede adoptar conductas mas infantiles como no querer dormirse solo y pasarse al cuarto de sus padres, llevarse el dedo a la boca, volverse muy caprichoso, etc. En adultos volverse muy demandante y dependiente en sus vínculos de pareja, evitación de problemas y su asunción, en adolescentes no poder terminar el secundario o en estudiantes universitarios posponer la rendición de los exámenes finales prolongando mucho más tiempo la duración de su carrera.

En el campo de las técnicas proyectivas gráficas en muchos casos al observar un dibujo nos encontramos con que el mismo presenta en forma coexistente indicadores de pautas más primitivas junto con otras más adecuadas evolutivamente.

Un caso


Se trata de un dibujo correspondiente al protocolo del DFH (dibujo de la figura humana) realizada por un joven. La producción grafica realizada presenta indicadores significativos asociados a un mecanismo de defensa que hemos comentado: mecanismo de Regresión como defensa prevalente.

OBSERVACIONES GRAFICAS:
Indicadores gráficos de regresión:
• Tratamiento monolineal de brazos, manos, cuello.
• Transparencias.
• Presencia de línea media.
Otros indicadores gráficos generales y significativos:
 Tamaño muy grande.
 Sombreado piernas.
 Brazos cortos.
 Contorno doble de cabeza.
 Ojos sin pupilas cabello ennegrecido con sombreado angular e impulsivo.
 Cabeza grande.
 Hombros pequeños.
 Brazos alejados del cuerpo.
 Trazo miscelánea largo.
 Repasados en línea media.
 Borrados en piernas y pies (se borra para hacerlo más grandes).

Estos indicadores dan cuenta de una autoimagen y sentimiento de si ambivalentes, se observan sentimientos de dependencia, y a la vez dificultades para establecer relaciones interpersonales satisfactorias, conviven dependencias y reacciones de hostilidad. Los mecanismos de regresión afectan principalmente a la madurez y percepción del otro y particularmente al control de impulsos.

El DFH vehiculiza el aquí y ahora en la percepción de sí y del entorno por parte del sujeto, así como se posiciona frente a sus demandas. Al encontrarnos con estos indicadores impulsivos y de gran dependencia e inmadurez emocional vemos que hay un sentimiento de inadecuación, y aunque trata de encontrar un punto de equilibrio, su actitud es mas desde una actitud narcisista y reclamante respecto al entorno (emplazamiento central inferior sumado al tamaño grande y sumado mayor rigidez) que de afrontamiento efectivo.

Para finalizar este material, el beneficio secundario de la Regresión es que evita que la persona se posicione en el presente y tome opciones maduras para enfrentar la situación, todo esto plantea al evaluador y posteriormente en el ámbito terapéutico el explorar las circunstancias, o conflictos o deseos subyacentes insatisfechos que han generado el uso de este mecanismo de defensa.

viernes, 12 de noviembre de 2021

El apto psicológico para tenencia de armas de fuego

Todo proceso Psicodiagnóstico, en virtud del motivo de consulta o demanda que plantea su contratación, tiene sus especificidades. Más allá de eso, siempre se parte de una Batería Evaluativa de base a la que complementaremos con otros test y recursos que según nuestro criterio nos permita realizar las inferencias que correspondan a lo solicitado.
La especificidad de abordaje y exploración la plantearemos en relación a la Evaluación Psicológica del examen de aptitud psicológica que requiere una persona que, por razones de trabajo o particular, debe o desea tramitar un permiso parar portación de armas de fuego. Podemos pensar el uso de armas de fuego en dos contextos diferentes, por ejemplo en puestos de trabajo que requieren la portación de armas, como servicio policial, fuerzas armadas en general, personal de seguridad y en el ámbito privado en aquellas personas que solicitan ese permiso para su defensa personal.

La portación de arma requiere, por un lado, la habilidad y conocimiento específico y técnico de su manejo, así como también la consideración de sus riesgos y las consecuencias de su uso, que en general llegado el momento de necesitar utilizarlas, estarán ligadas a situaciones y contextos que involucran un gran estrés, tensión y emociones puestos en juego.

Toda evaluación Psicodiagnóstica específica como la que estamos desarrollando debe justamente tomar en cuenta no solo el aspecto psicológico individual, sino también de el sujeto pensado en términos situacionales. Es decir el hombre y sus circunstancias. Sabemos que muchas veces el comportamiento individual puede distar o ser diferente cuando esa persona está en una situación grupal o social.

Como ejes principales a considerar y diagnosticar en la Evaluación psicológica del solicitante podemos destacar:
1. Nivel de ajuste de la personalidad global
2. Nivel de estabilidad psicológica y emocional actual
3. Nivel de inteligencia.
4. Nivel potencial y actual de agresividad-impulsividad.
5. Tolerancia las presiones y a las frustraciones.
6. Capacidad de organización y planificación (previsión global)
7. Capacidad reflexiva
8. Capacidad de autocontrol
9. Nivel de ansiedad presente
10. Capacidad de atención concentración.
11. Situación vital actual.
12. Criterio de realidad, sentido común. Nivel de objetividad.
13. Coordinación visomotora.
14. Adecuación perceptual
15. Indicadores que evidencien psicopatología subyacente, como trastornos de personalidad,
16. organicidad o disfunciones de base neurológica.
17. Indicadores de toxicomanías: adicción. Alcoholismo.
18. Nivel de integridad y fortaleza yoíca.

Es importante determinar entonces si el estilo de personalidad y sus rasgos principales evidencian impulsividad, ansiedad, temerosidad, que puedan en determinado momento hacer que el sujeto tenga un uso inadecuado o impropio del arma.

Toda arma en si misma conlleva la probabilidad de producir o padecer un accidente, puesto que las armas son «herramientas» que producen siempre efectos cuando una persona las utiliza. Situaciones imprevistas en lo privado como discusiones domésticas, o en tareas de mantenimiento del arma si se realiza con poca precaución, así como en la custodia del arma, su lugar de guardado, su accesibilidad para el resto de la familia etc. Como hemos tomado noticia muchas veces son acontecimientos que suceden. Por ello la prudencia, la capacidad de previsión, el autocontrol y el sentido común son rasgos y aspectos de la personalidad que serian necesarios estén presentes en el perfil de personalidad del evaluado.

Todo usuario o portador de armas de fuego tiene que ser consciente de su peligro, y tiene que estar entrenado permanentemente para hacer un uso adecuado del arma de fuego tanto en la labor profesional en el caso de las intervenciones policiales o de seguridad y en la defensa y uso personal en el ámbito privado.

Un factor importante a considerar es el concepto de impulsividad. Todas las personas, en un momento y contexto o determinado, pueden o podrían comportarse impulsivamente. Pensemos en una situación de emergencia. La impulsividad puede pensarse como la tendencia o predisposición de una persona a reaccionar rápidamente sin mediar mucha reflexión y análisis de la situación.

En la impulsividad como rasgo confluyen articuladamente cogniciones (formas de pensar e interpretar o comprender la realidad o determinada situación a la que se está expuesto), emociones del momento, motivaciones… Ahora bien, hay personas que por su estilo de personalidad tiene una tendencia más elevada a la reacción impulsiva o impremeditada, por ejemplo: personalidades psicopáticas, border line u otros trastornos de personalidad, como trastornos de los impulsos, ludopatías, retraso mental, adicciones… Por ello, es importante determinar con profundidad la estructura de personalidad de base.

Las personas muy impulsivas suelen caracterizarse por ser impacientes, ansiosas, imprudentes, arriesgadas o temerarias, poco reflexivas. La acción va delante de la reflexión.

La impulsividad requiere como sustrato la agilidad y rapidez en las decisiones. Por otro lado sabemos que una persona que debe enfrentar situaciones de riesgo propio y de otros, y que cuenta con un arma, necesita de una cuota de impulsividad para actuar con rapidez, porque si reflexiona excesivamente la inhibición de la respuesta puede hacer que se produzca en el caso de la policía el delito y daño a otros al no resolver con resolución y asertividad dicha situación. En resumen: un exceso de impulsividad es tan negativo como un nivel muy bajo de esta. Lo que deberá sumarse a esta valoración es el nivel de responsabilidad, prudencia, respeto a las normas y sentido común de quien las porta y debe llegado el caso utilizarlas.

A la batería de base: HTP; DFBLL, Bender y Cuestionario Desiderativo podemos sumar otros test que profundicen sobre todos aspectos como los destacados.

Podemos incluir: el TRO (test de relaciones objetales de Phillipson), porque profundiza la modalidad perceptiva y matriz vincular u objetal primaria o de base subyacente, será importante que en el no estuvieran presentes indicadores ligados a distorsiones, adicciones perceptuales significativas de acuerdo al clise de cada lámina, o fantasmáticas. Algunas láminas del TAT, el test de Frustración de Rosenweig, un test de atención (Toulouse-Pieron, D2, Stropp), el Test de los colores para explorar equilibrio psicosomático y emocional actual, Test de la persona con arma, que consiste en solicitara la persona que dibuje una persona con un arma.

La finalidad es determinar la presencia en algún grado de aquellos rasgos de personalidad y funcionamiento psíquico mencionados al inicio de este material para poder determinar el nivel de aptitud del solicitante y predecir en alguna medida la menor o mayor predisposición y presencia de actuaciones impulsivas y agresivas que condujeran a un uso inapropiado del arma que deberá portar o tener bajo su responsabilidad.

Caso clínico
Acompañamos al presente un protocolo correspondiente al test DFH realizado por un sujeto de sexo masculino de mediana edad.

Al observar el mismo se destacan indicadores formales y de contenido asociados a presencia de emocionalidad elevada, narcisismo, agresividad y hostilidad interpersonal, dificultades en la adaptación sujeto ambiente, conflicto y oposicionismo, susceptibilidad y no aceptación de la crítica, rasgos paranoides, en conjunto estos indicadores pueden asociarse a rasgos psicopáticos presentes en la personalidad, impulsividad con un nivel de inteligencia por encima de la media. Estos rasgos son principalmente:

• Tamaño casi macrográfico (85% alto de la hoja) con emplazamiento central.
• Torso desnudo (el poco cuidado de la vestimenta se relaciona con problemas de adaptación y narcisismo principalmente)
• Trazos discontinuos, repasos misceláneas, angulosidades
• Orejas destacadas
• Accesorios de fondo
• Estilo de dibujo y postura
• Adición de un arma en la mano
• Personificación como un practicante de sipalki (arte marcial callejero)

Podemos pensar que estos rasgos de personalidad serian inadecuados para la aptitud que requiere una persona que debe portar armas.
Las evaluaciones de aptitud no deben descuidar la situación vital actual y del último año del sujeto ya que estas pueden afectar la estabilidad psicoemocional del evaluado.

domingo, 27 de junio de 2021

Indicadores psicopatológicos en la estructura histérica

De todas las Neurosis podríamos decir que la histeria fue una de las primeras neurosis conceptualizadas y estudiadas por Freud, por lo cual su desarrollo teórico forma parte de los albores del Psicoanálisis; conjuntamente con uno de los mecanismos fundamentales de defensa y operatoria psíquica, la Represión que en la neurosis histérica es el mecanismo más utilizado.

Esencialmente la Represión como mecanismo defensivo es la que permite mantener alejados de la conciencia contenidos (ideas) conflictivas o que generan angustia y tensión al Yo.

Como característica esencial vemos en la Histeria un comportamiento muy expresivo, vivaz, llamativo, en general sus juicios y modos de pensar se expresan y se manejan mas como impresiones respecto a las cosas que con hechos. Es decir que se mueve más con subjetividades y por ende tiende a enfocar las situaciones de un modo más personal que objetivo. 

Lo emocional y lo anímico son las áreas más destacadas en su personalidad. En mayor o menor medida encontramos una variabilidad anímica, es decir inestabilidad en las emociones, que se evidencian fácilmente en su vida de relación. En la histeria hay permanentes contradicciones, cambios de actitud, de opinión. A nivel social necesita sentirse reconocido, ser el centro de atención suelen ser ambicioso, competitivo y por ende también puede ser conflictivo en sus relaciones con los demás porque suele ser demandante y en algunos casos invasivo.

Las características de su pensamiento es más global y menos preciso por lo cual su nivel atencional también es más variable e irregular en su rendimiento. Su modalidad de respuesta ante los estímulos y demandas del ambiente suele ser rápido y reactivo con respuestas poco meditadas ya que se mueve por sus impulsos y sus impresiones.

Es por ello que su nivel de perseverancia y tolerancia a las presiones sea menos destacado 

Son personalidades muy sugestionables e influenciables por la mirada y la opinión del otro.
De todos los test proyectivos gráficos es el Dibujo de la Figura Humana aquel que nos permite visualizar aspectos ligados al sí mismo, al posicionamiento vital y existencial respecto al ambiente la autoimagen, la modalidad vincular del sujeto.

Cuando abordamos el análisis formal del DFH (test del dibujo de la persona) podremos observar en general dos estilos de dibujo.

Un estilo y postura general de seducción que puede evidenciarse en el énfasis en el cabello (abundante, enrulado o ensortijado), en la vestimenta o un estilo en donde la represión es más intensa dando lugar a dibujos rígidos, aquí el cabello se compartamentaliza, por ejemplo Cabello recogido con colita y o encapsulado, menor detalle en el vestir. 

El uso de la vestimenta como cuidada y con detalle es el vehículo que muestra el interés por la mirada del otro, la necesidad de agradar.

En cuanto a la identidad de género podemos encontrar dibujos muy femeninos con curvas marcadas (pecho, 
caderas), cintura muy pequeña pero claramente diferenciada y dividida de la zona pélvica con cinturones. Pero también al graficar la persona puede realizar un dibujo de una figura del sexo opuesto.

En la simetría interna puede haber pequeñas alteraciones sobre todo en el área 2 (tronco, brazos, manos y cintura).

Durante la graficación en general en este y otros test suelen verse verbalizaciones, asociaciones personales (signos de ansiedad, impaciencia y características maniacas).
La base de los pies suele ser más inestable.
El tamaño del dibujo va de normal a grande y suele emplazarse generalmente en el centro de la hoja.
Mayor énfasis en el tratamiento del área 1 (cabeza, rasgos faciales). La cabeza suele tener un tamaño grande, reflejo del interés mayor por la comunicación con el entorno.
Los pies pueden estar remarcados o ser muy curvos (aspectos emocionales que inciden en su posicionamiento más estable con el ambiente). Pero también pueden aparecer zapatos con elementos agresivos como tacos en punta. Tomemos en cuenta que de las pulsiones psicosexuales en la histeria predomina el componente fálico, y por ende más agresivo. 
Presencia de línea media (detalles de la vestimenta) relacionado con su dependencia emocional con el entorno. 
También pueden aparecer dibujos con características infantiles.
Acompañamos un protocolo para ilustrar los indicadores mencionados que se corresponden a una estructura histérica de personalidad.


lunes, 30 de noviembre de 2020

La Psicopatía y su detección en el dibujo de la persona humana

En la Psicopatía nos encontramos con una personalidad de características ajustables al ambiente pero con una lógica y un razonamiento subyacente totalmente diferente a una personalidad común o incluso neurótica. Esto se debe a que es una estructura que presenta muchas subformas clínicas.

Un psicópata se caracteriza por manipular la relación con las otras personas buscando como objetivo primordial satisfacer siempre sus propias necesidades, para ello el fin siempre justifica los medios, aunque estos medios no siempre sean éticamente correctos. Así, podemos caracterizarlo por una constelación de rasgos de personalidad que podemos agrupar en cuatro áreas, la interpersonal, la afectiva, su estilo de vida y en caso más graves sus conductas antisociales ya que no todos los psicópatas tienen conductas antisociales.

Los psicópatas como individuos tienen necesidades especiales, distintas, que lo motivan a conductas distintas para satisfacer esas necesidades. Tienen un uso particular de la libertad, tienen códigos propios y utilizan a las otras personas como cosas. Vemos que los psicópatas se manejan, en ciertas circunstancias, de una manera conductualmente distinta al común de la población y da la impresión de que los impedimentos normativos, que son comunes al resto y que son inhibitorios, para estas personas son simples obstáculos a sortear y a veces esto mismo le genera un desafío especial.

Cuando hablamos de la cosificación que realiza el psicópata en sus vínculos con los demás implica lo siguiente: cosificar a una persona es quitarle el rango de igual, es quitarle a la persona la valoración de persona en sí. Es no empatizar con ella, esto es penar en cómo se siente, lo que necesita realmente esa persona, así el no sentir empatía el psicópata puede manipular y manejar a los demás sin culpa ni remordimientos.

Las características más destacadas de la psicopatía son:
• Gran capacidad verbal y un encanto superficial
• Autoestima exagerada
• Constante necesidad de obtener estímulos y tendencia al aburrimiento
• Tendencia a mentir de forma patológica
• Comportamiento malicioso y manipulador
• Falta de culpa o de cualquier tipo de remordimiento
• Afectividad frívola , con una respuesta emocional superficial
• Falta de empatía, crueldad e insensibilidad
• Estilo de vida parasitario
• Vida sexual promiscua

Para ejemplificar en Test proyectivos gráficos seleccionamos el Test del Dibujo de la Figura Humana para comentar algunos indicadores más destacados de psicopatía.


• El dibujo posee una actitud postural que genera impacto en el entrevistador como por ejemplo actitud desafiante o con elementos de hostilidad.
• El tamaño tiende a ser grande y a ocupar generalmente el eje central de la hoja.
• Se refuerza en los detalles aspectos ligados a omnipotencia y fuerza, por ejemplo hombros y troncos con músculos destacados.
• Es significativo el poco énfasis en la vestimenta, que en casos extremos suelen graficar figuras desnudas, a veces preguntando al evaluador si debiera dibujarlas vestidas.
• La mirada puede ser desafiante, los ojos pequeños y controladores, muchas veces repasados.
• El cuello puede ser reforzado y ancho o delgado (Con estructuras con componentes psicóticos subyacentes).
• Las manos aparecen en los bolsillos o en actitudes no usuales.
• El estilo del dibujo puede caracterizarse tanto por un estilo esquemático tipo palotes o de bajo detalle realizado en general en forma rápida o bien con los reforzamientos en contenidos de la figura particularmente la cara y rasgos faciales, cuello, hombros y brazos.
• El estilo de trazos es mixto, pueden aparecer spikes, repasos combinados con zonas de trazado más débiles.
• Hay déficit en los puntos de unión.
En el dibujo graficado podemos reconocer la posición central, la posición de los brazos, los pies grandes, la actitud postural, la expresión de la cara con ojos vacíos y boca tipo mueca y el poco énfasis en la vestimenta.

Además de ser una ejecución de tipo esquemática, que en otros casos podría asociarse a un déficit intelectual o de otro tipo en este caso se asocia a la evasividad, el poco compromiso y la actitud desafiante característica de las psicopatías.