martes, 2 de junio de 2020

Ontogénesis del aparato psíquico: Falo, castración, género y sexuación


Continuando con la ontogénesis del aparato psíquico, en la entrada anterior llegamos hasta las etapas anales. En la constitución del aparato psíquico se van activando zonas erógenas, constituyendo diversas pulsiones y donde el yo se va diferenciando del objeto y del ello. En este contexto de las etapas anales, hoy vamos a intentar introducir la noción de género.

Género es un concepto moderno y la noción de paradigma que se defiende en la teoría freudiana, que es la base de trabajo de todo psicoanálisis posible, no es rígida. Se suele ver que muchos psicoanalistas confunden rigurosidad con rigidez. Rigurosidad implica tener definiciones claras, lógicas, lo cual no quiere decir que sean rígidas. 

En Freud, sus inquietudes sociales respecto a la incidencia del psiquismo son muy tempranas. Ya en 1908 hay referencia respecto a la incidencia social sobre el psiquismo. Llamativamente, hay psicoanalistas que creen que Psicología de las masas, Moisés y el monoteísmo, El malestar en la cultura son complementos culturales que se pueden leer o no respecto a la teoría central. Esto no es así, Freud consideró al psicoanálisis como una teoría psicosocial, lo dice claramente en Psicología de las masas y análisis del yo. En Moisés y el monoteísmo encontramos el estudio del cambio histórico del superyó. La relación cultura e historia con el aparato psíquico es terminante en Freud. 

Teniendo en cuenta esto, podemos hacer una importación de la categoría de género, que corresponde a los estudios de género que son post-freudianos y bastante modernos. Género implica a las propuestas identificatorias y las asignaciones de significado que la cultura hace acerca de la sexuación de los sexos. 

Más allá de los genitales, los niños hacia los 2 años tienen clara una identificación de si son nenes o nenas. Eso, sin que haya cobrado una significación clara el genital. El lenguaje, las actitudes de los padres, lo juguetes que se les asignan preferentemente les han dado un colchón de significaciones con las cuales ya se han identificado. Una niña de dos años a la que se se le leyó un cuento, el adulto le dijo "Mirá el zorro" y la nena le corrige "es zorra". El adulto le pregunta cómo lo sabe y la nena le responde que por las pestañas. Efectivamente, las pestañas eran más curvadas. O sea, hay miles de indicios identificatorios que le señalan a los chicos. 

Esto es importante, por lo temprano de la identificación en niños transexuales. En muchos casos, la elección transexual es temprana y son las más determinantes. Aún así, hoy se vive en un laboratorio psicosocial, sobre todo en lo que se regiere a los géneros, a las monoparentalidades, donde una mujer cumple el rol de papá y mamá, una varón cumple el rol de papá y mamá. No sabemos qué va a pasar, debemos esperar a que esos chicos nos lleguen a análisis. No se puede predecir, algunas cosas sí las podemos saber, como por ejemplo que el género no es idéntico al sexo biológico. Eso, de todas formas, ya lo dijo Freud cuando dijo que el genital se tiene que elaborar. Con lo cual, el genital no es el destino biológico, sino el proceso que todo ser humano hace al metabolizar en la fases fálica y falo-castración. 

Freud dice que se nazca con un pene o con una vagina, nadie se salva de la elaboración que implican las fases fálica -premisa universal del pene- y falo-castración. Ahí hay que elaborar y significar el genital y asumirlo como identidad. Ahí es donde se articula sexo con género. El género se viene asumiendo desde los 2 años y hay una gran reformulación hacia la altura del complejo de Edipo. Justamente, la gran reformulación es donde se plantea falo-castración es integrar la significación genital en la identidad de género, que ya se viene formando. Puede haber conflicto, o puede integrarse.

La premisa universal del pene tiene su creencia de que el clítoris tiene investidura fálica, dada la dificultad de que la nena descubra por dónde se produce la micción y también en que descubra el agujero de la vagina. Eso, en la educación actual está cambiando, sobre todo en algunas clases sociales en donde educan a las nenas en esa información. Esto no impide que el pene sea visible, manipulabre y que aún algunas nenas intenten hacer pis paradas. Entonces, habría ciertas cosas que pueden llegar a ser que el pene sea envidiable, pero cuando se plantea en la segunda genital, la alternativa falo-castración, las feministas han entendido muy mal esta alternativa. Freud nunca sostuvo una cosa tan absurda como que la mujer envidiara un pedacito más de carne. Lo que Freud pensó, sin conocer nada de patriarcado, es que la gran significación del pene era la posibilidad de acceso a la madre. 

Cuando plantea los 2 Edipos, lo que señala Freud como inicio del Edipo en la mujer, es que la mujer descubre la significación del padre respecto a la madre y de que se siente desposeída de que no tiene el atributo que le posibilite el amor de acceso a la madre. O sea que lo que Freud plantea de inicio del complejo de Edipo femenino, es una tremenda depresión de abandono radical de la madre y que por tener que abandonar a la madre y perder toda esperanza de acceso a una madre, tiene como investidura segunda investir eróticamente al padre. Por más que lo haya querido primariamente, es una investidura segunda a quien le pide falo como indicación, después un hijo. Como el papá sostiene la ley de prohibición del incesto hacia la nena, sale decepcionada esperando que un varón exógamo le dé un hijo. 

¿Qué pasa con el varón? El varón está en una tremenda disyuntiva: ama al padre, lo admira, pero tiene el dilema de matarlo o someterse sexualmente a él. ¿Pero por qué lo internaliza como superyó y abandona a la madre? Porque recibe la promesa de que algún día va a tener un sustituto de la madre, es decir, el pene es la promesa de un boleto de retorno a alguien que va a ser un sustituto de la madre. Hasta ahí Freud, con lo cual está mostrando que la importancia del pene para él ha sido en gran medida la posibilidad de acceso a la madre. 

No es de extrañar que las mujeres de la época de Freud envidiaran al pene como significante de la masculinidad, porque trayendo términos post-freudianos como patriarcado, ¿por qué no se va a envidiar el significante del poder económico, social, político que siempre tuvo el varón? Esto las feministas no lo han comprendido y esto es porque es muy reciente la puesta en duda de la supremasía del varón. 

Hay algo importantísimo, que se puede leer en la femineidad hasta el día de hoy: Freud dice que el equivalente a la castración en la mujer es su necesidad de ser amada. Él no dice "amada por el varón", pero es evidente que la necesidad de consguir una pareja, de ser amada y reconocida por el varón, la preocupación por la belleza, por ser deseadas, es la castración femenina. Hasta hace muy poco, no conseguir marido o pareja era no tener lugar social. 

El falo en Freud es un significante de acceso a la madre. La mujer ha perdido a la madre radicalmente, entonces vira al padre. ¿Por qué envidia al pene? Porque el pene era el significante de poder económico, social, político y el marido es el único que le daba a la mujer un lugar social. Esto fue desde la prehistoria hasta hace pocos años. Por eso Freud dice que el sustituto inmediato de la castración en la mujer es la necesidad de ser amada. Eso es visible hasta el día de hoy: la mujer es dependiente del amor del hombre, de conseguir una pareja. ¿Por qué los femicidios? Se sacrifican en la fila de mantener a la pareja. Niegan que las maltratan. Por otro lado, está la venganza de los hombres ante cualquier intento de independización de la mujer. Esto está empezando a cambiar.

Muchas mujeres han desarrollado un amor sacrificial como entrega. Lo que se ha celebrado, a través de los siglos, es el amor femenino como entrega o sacrificio y eso es la castración. Hay una publicidad donde la nena dice que está pensando en la mujer que va a ser. "Voy a hacer lo que yo quiera y estoy pensando en la mujer que voy a ser y qué feliz voy a ser siendo esa mujer". Esta publicidad es revolucionaria, porque pone su espectativa de felicidad en lo que va a ser ella misma. Antes la felicidad de la mujer estaba en el marido que iba a conseguir. 

Fuente: Entrada redactada con las notas del encuentro n° 21 de la serie "Freud desconocido"

Próxima entrada: Edipo, tránsito y naufragio e instalación del superyó y yo de realidad definitivo

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