viernes, 26 de diciembre de 2025

Las dos caras del superyó

 

Notas Clínicas de una Didáctica Exclusiva

Diferencias

 
El Superyó Narcisista (Primario)      
-Se funda en la primera Identificación Narcisista- 

El bebé humano, inerme e indefenso, se identifica como objeto pasivo que completa el Ideal de los Otros Primordiales (Identificación Primaria).
El Superyó Edípico (Secundario) 

-Heredero del Complejo de Edipo-

El niño o la niña atravesados por el Primer Despertar Sexual -ya contando con defensas psíquicas- se identifican activamente con algunos de los rasgos de los Otros Primordiales (Identificación Secundaria).
Dato Clínico Fundamental: Distinguir cual es el tipo de identificación fundante del sujeto, abre una vía para leer los modos que adquiere el sufrimiento psíquico en la adultez. 

 
El Superyó Narcisista (Primario)  

En la primera identificación, el bebé humano —inerme y dependiente— se identifica como un “entero” con el ideal del Otro primordial, que es inconsciente. Bajo esta modalidad constituye su Yo-cuerpo.

Este ideal del Otro puede ser Normativo: “Su Majestad, Mi Bebé”, o Estragante: “Mi desagradable / mi insignificante / mi pobre bebé”.
El Superyó Edípico (Secundario) 

En las identificaciones secundarias, el niño o la niña —ya con recursos psíquicos— se identifica activamente con algunos rasgos del Otro primordial, mediados por la Ley del Padre.

En esta identificación, el Nombre del Padre actúa como “separador” entre el niño y las fantasmáticas ideales del Otro primordial.
Dato Clínico Fundamental: La intensidad con que se establezca cada identificación influirá de forma decisiva en el vínculo que el sujeto mantenga con su Yo, orientando el Tipo Clínico de su Neurosis —desde las formas más clásicas hasta aquellas atravesadas por las Patologías del Narcisismo. 

 
¡¡Importante!!
 
¿Qué nos muestra la Clínica del Superyó en su cara Narcisista?

La clínica nos confronta con sujetos adultos en los que la Ley Paterna presenta un gran déficit.

Por este motivo, su psiquismo queda fijado a la Primera Identificación (Narcisista), intentando —a lo largo de la vida— realizar el ideal fantasmático incestuoso del Otro Primordial.

Es decir, convertirse en el objeto que colma la fantasmática materna, ya sea en su vertiente majestuosa y perfecta o como desecho e insignificante.

Dato Clínico Fundamental: Reconocer esta fijación temprana permite orientar intervenciones que abran una vía de separación respecto de los Mandatos -inconscientes- de las figuras parentales.


¿Qué nos muestra la clínica del Superyó en su cara Edípica?

La clínica nos presenta sujetos en los que la Ley Paterna opera con eficacia.

En su psiquismo predominan las identificaciones secundarias, que les permiten sostener defensas y separarse de la fantasmática incestuosa del Otro Primordial.

Sin embargo, como en toda Ley, queda un resto imposible de legislar —y ese resto siempre tendrá carácter incestuoso—.

Dato Clínico FundamentalIdentificar este resto imposible de legislar permite intensificar el trabajo sobre el deseo del sujeto, debilitando las fijaciones a los Mandatos —inconscientes— de las figuras parentales que aún persisten.


¿Cómo incide cada cara del Superyó en las neurosis?
El Superyó Narcisista (Primario)  

a) Neurosis Narcisistas: el sujeto se identifica con la fantasmática de majestuosidad que completa al Otro Primordial. Resultado: un Yo inflado, falso self.

b) Neurosis Melancolizadas: el sujeto se identifica con la fantasmática de ser el objeto resto e insignificante que completa al Otro Primordial. Resultado: pérdida de amor propio y autorreproches severos (“soy poca cosa”).


 
El Superyó Edípico (Secundario) 

a) Neurosis Clásicas (Obsesiva, Histérica, Fóbica): la Ley (castración) está introyectada a nivel simbólico y, de este modo, separa al sujeto —con mayor o menor eficacia— de los ideales de la fantasmática del Otro Primordial.
¿Cómo se presenta el dolor psíquico en cada cara del Superyó?
El Superyó Narcisista (Primario)  
 
- Neurosis Narcisistas: la grandiosidad opera como un falso self que esconde un conflicto psíquico profundo, de difícil acceso debido la sensación de "completud", que genera grandes resistencias clínicas.

- Neurosis Melancolizadas: dolor psíquico extremo, con auto-injurias y autorreproches que pueden alcanzar la autodestrucción.
El Superyó Edípico (Secundario) 
 
Este sufrimiento psíquico es efecto del resto imposible de legislar que persiste incluso cuando la Ley Simbólica ha operado con verdadera eficacia. Este real inlegislable provoca las distintas formas de sufrimiento propias de cada una de las neurosis clásicas: 

- Obsesiva: dolor psíquico centrado en la culpa inconsciente, que se traduce en autopuniciones y remordimientos constantes.

- Histérica: dolor psíquico derivado de autoexigencias extremas, que puede expresarse en síntomas corporales severos (p. ej., anorexia).

- Fóbica: dolor psíquico que se manifiesta como angustia y ansiedad desbordante, con crisis agudas y evitaciones persistentes

Intervenciones Clínicas frente al Padecimiento Superyoico
 
Las Presentaciones Clínicas con predominio superyoico son de muy difícil tratamiento, ya que en ellas prevalecen las pulsiones de muerte, que encuentran una forma de “Satisfacción” en el padecimiento.
Sobre esta “Satisfacción”, S. Freud afirma: “Es un placer que el Yo no siente como tal”.

El analista enfrenta aquí el desafío de producir un acto de lectura que introduzca un Equívoco en los decires superyoicos del paciente.
Este acto analítico abre la posibilidad de que el sujeto pueda leerlos de un modo distinto, menos ligado a la vertiente mortífera y más orientado hacia el lado de la vida —Eros—.

Viñeta Clínica de Intervención frente a un Mandato Superyoico

Paciente: “Yo quiero casarme, pero estoy convencida de que me voy a quedar soltera” → Mandato Superyoico

Analista: “¡¡Pero para casarse, hay que estar soltera!! → Intervención analítica que produce un Equívoco en el mandato superyoico.

Paciente: “De verdad, nunca lo había pensado así" →Interrogación del mandato superyoico a partir del Equívoco, abriendo paso a la pulsión de vida.

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