martes, 6 de octubre de 2026

Nominaciones real, simbólica e imaginaria

«Inhibición, síntoma y angustia» no es solamente el título de un texto fundamental de Freud. El tríptico formula coordenadas centrales de la clínica analítica y reúne aquello que, en la práctica, pertenece propiamente al campo clínico.

En este sentido constituye un edificio al cual Freud llega después de años de construcción, situando estos tres conceptos como pilares, los fundamentos de su edificio clínico.

Esto será retomado por Lacan a partir de su propio tríptico, el de los tres registros: imaginario, simbólico y real.

Es de tal importancia lo que Freud propone con esto, que Lacan tiene que apoyarse una y otra vez en esta tripartición. Finalmente podrá hacer de inhibición, síntoma y angustia, tres modos de la nominación.

Con esa elaboración Lacan puede plasmar finalmente esa apuesta inicial a la estructura que forjó el camino que fue su enseñanza, a partir de la estructura de la cadena borronea, la cual constituye una escritura. La cadena borronea es la escritura de la estructura.

Entonces inhibición, síntoma y angustia se corresponden con tres formas de la nominación: la inhibición como nominación imaginaria, el síntoma como nominación simbólica y la angustia como nominación real.

Además, con esta articulación entre el trio de Freud y la nominación puede revisitar el problema de la identificación en psicoanálisis. Y no puede dejar de llamarnos la atención de que allí también son tres.

Una identificación primaria más ligada a lo real del Otro real, donde se juega ese particular vínculo entre el Padre y el amor; 
una identificación sintomática más ligada a lo simbólico del Otro real, y que se asocia al rasgo como sostén del sujeto; finalmente 
una identificación histérica más ligada a lo imaginario del Otro real, que pone en juego ese íntima conexión entre el deseo y la mediación.

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