la determinación que tiene el sujeto del inconsciente sobre los procesos psíquicos es enorme y es la marca distintiva del psicoanálisis. Sin embargo, a veces los psicoanalistas quedan absortos en la búsqueda del significante, lo cual no es todo el trabajo que se hace en el análisis.
Muchos análisis se detienen y los analistas no pueden dar cuenta por qué. Los pacientes se van a otro analista y se quejan de que su anterior analista no los escuchaba... ¿Pero cómo es eso de que no escuchaba? Porque quizás el paciente estuvo mucho tiempo en ese espacio y fue avanzando... Lo que se ve es que ese analista solo escuchaba la parte de la determinación inconsciente y el sujeto es más que eso.
Lacan hace una distinción entre el ser y el sujeto desde el seminario 1. Habla de espacios que tienen que ver con la constitución del sujeto a partir de algo que queda por fuera de la posibilidad de ser dicho.
" el discurso del sujeto en la medida en que no alcanza esa palabra plena en la que debería revelarse su fundamento inconsciente, se dirige entonces al analista, está hecha para interesarle, y encuentra su soporte en esa forma alienada del ser que llamamos ego."
Es decir, uno ve la aparición del sujeto como consecuencia de introducción del símbolo, pero hay algo previo que es del ser.
En la clase del 17/3 dice:
La palabra puede expresar el ser del sujeto, pero, hasta cierto punto, nunca lo logra.
(...)
Nos hemos visto llevados a enfatizar esa faz de la resistencia que se sitúa en el nivel mismo de la emisión de la palabra.
De esta manera, no se trata de leer la resistencia, sino lo que está allí en todas esas vueltas el sujeto del inconsciente va relatando.
A veces un analizante no quiere hablar del tema en que el analista le insiste abordar. Porque una cosa es la resistencia del yo del sujeto alienado y otra que tiene que ver con el pedido del ser (que no está atrapado entre palabras) de seguir a otra cosa. La vberdad es que nadie está determinado por un único hecho traumático. El analista, al anclarse en un solo hecho traumático, lo convalida. ¿De qué manera? Con la insistencia propia de la compulsión a la repetición, ahora encarnada en el analista.
El inconsciente, más allá de la marca traumática, también tiene todo un costado creativo. No todo es el sujeto del significante, cuando un paciente gira alrededor de lo mismo, el analista también lo detecta. Cuando tomamos un duelo, por ejemplo, tenemos el costado simbólico de lo que uno era para aquel que perdió, pero el costado más real es que para muerte y sexualidad no hay palabras.
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