Buscando la bibliografía de Garma, encontré varios trabajos sobre esquizofrenia, y creo que el más importante para entender su posición es “La realidad y el ello en la esquizofrenia”, publicado originalmente en 1931. Fue, de hecho, el trabajo con el que Garma ingresó como miembro de la Asociación Psicoanalítica Alemana.
Hay además una pista muy interesante: existe un trabajo posterior de Garma, “The Genesis of Reality Testing: A General Theory of Hallucination”, publicado en The Psychoanalytic Quarterly, vol. 15, 1946, pp. 161–174. Por eso, ese “161/185” podría estar remitiendo a una compilación y no al artículo original.
Lo central de Garma sobre la esquizofrenia
La tesis de Garma es particularmente interesante porque no piensa la esquizofrenia simplemente como una pérdida primaria de la realidad. Su razonamiento va en otra dirección.
Para él, hay que partir de la relación entre ello, yo, superyó y realidad exterior.
En la concepción freudiana clásica, el problema de la psicosis podía formularse como una ruptura entre el yo y la realidad, seguida de una reconstrucción delirante de esa realidad. Garma desplaza el acento: la realidad exterior pierde su valor para el sujeto porque previamente se ha producido una represión extremadamente intensa de los impulsos vitales.
Dicho de manera esquemática:
represión de la vida pulsional → pérdida del interés libidinal por la realidad → debilitamiento del vínculo con la realidad → fenómenos psicóticos.
Esto es importante porque invierte parcialmente la relación causal habitual.
Garma llega a sostener que el esquizofrénico se aleja de la realidad exterior porque ésta ha dejado de resultar atractiva como campo de satisfacción pulsional. Una formulación posterior suya conserva explícitamente esta idea: en la esquizofrenia, la realidad exterior pierde atractivo como consecuencia de la represión de los instintos vitales.
Garma consideraba que en la esquizofrenia hay un superyó extraordinariamente severo, que somete al yo y reprime los impulsos del ello.
De ahí que establezca una continuidad entre ciertos fenómenos neuróticos y los psicóticos. Una formulación de su teoría sostiene que la estructura mental del neurótico y la del psicótico no son radicalmente diferentes: en ambos encontramos un yo sometido al superyó, aunque en la esquizofrenia esto alcanza una intensidad extrema.
Esto permite entender algo paradójico:
El esquizofrénico no se apartaría de la realidad porque quiera satisfacer desenfrenadamente sus pulsiones, sino, en cierto sentido, porque las ha rechazado demasiado.
La realidad queda entonces empobrecida porque el mundo exterior es también el lugar donde podrían satisfacerse los impulsos vitales.
Esta perspectiva también modifica la manera de entender la alucinación.
Si la realidad exterior pierde su capacidad de proporcionar satisfacción, el aparato psíquico puede producir una realidad sustitutiva.
Pero Garma no piensa que la alucinación sea simplemente una percepción equivocada. La vincula con la dinámica de los deseos, las defensas y la relación del yo con el ello.
Por eso su trabajo sobre la génesis del reality testing y la alucinación es una prolongación lógica de su teoría de la esquizofrenia. En 1946 publicó precisamente “The Genesis of Reality Testing: A General Theory of Hallucination”, donde desarrolla esta problemática.
Garma intenta construir una línea de continuidad, no una ruptura absoluta, entre neurosis y psicosis.
Esto es bastante fuerte para la época, aunque hay bibliografía en Freud que permite sostener que las divisiones entre estructuras no son tan tajantes.
La esquizofrenia sería, en cierto sentido, una especie de amplificación extrema de mecanismos que también encontramos en sujetos no psicóticos.
Por eso su estudio de la esquizofrenia tiene para Garma un valor casi paradigmático: al observar los mecanismos en su forma extrema, se pueden reconocer mecanismos más discretos presentes en la neurosis.
Hay incluso una formulación muy sugerente de Garma: la esquizofrenia funciona como una suerte de “caricatura” de comportamientos menos patológicos, permitiendo iluminar fenómenos psíquicos que aparecen de forma atenuada en la neurosis y en la vida normal.
Si lo estamos leyendo desde una perspectiva lacaniana, yo haría una distinción.
Garma todavía está pensando fundamentalmente en términos de:
ello → yo → superyó → realidad exterior → pulsiones → defensas.
Lacan va a desplazar completamente el problema hacia:
significante → Otro → forclusión → realidad → alucinación/delirio.
Pero hay una cuestión de Garma que resulta sorprendentemente fértil para una lectura lacaniana: la realidad no es algo simplemente dado que el psicótico pierde.
La realidad psíquica depende de una determinada articulación libidinal y simbólica. Cuando esa articulación falla, no simplemente desaparece “la realidad”: se modifica la relación del sujeto con aquello que hacía que la realidad fuera habitable.
Ahí podríamos poner a Garma en diálogo con Lacan:
| Garma | Lacan |
|---|---|
| Represión extrema de los impulsos vitales | Forclusión del significante primordial |
| Superyó severo | Problema de la inscripción simbólica |
| Pérdida del atractivo de la realidad | Ruptura de la realidad simbólicamente organizada |
| Alucinación como sustitución | Retorno en lo real |
| Delirio como reconstrucción | Metáfora delirante / reconstrucción de la realidad |
Pero no son equivalentes. Sería un error traducir directamente a Garma a Lacan, porque no están utilizando las mismas categorías.
Lo interesante es que Garma permite formular una pregunta que después Lacan llevará a otro terreno: ¿Qué es lo que hace que la realidad sea una realidad para un sujeto? Y esa pregunta es mucho más profunda que simplemente preguntar por qué un esquizofrénico “pierde contacto con la realidad”.
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