viernes, 27 de marzo de 2020

¿Alivio sintomático durante las crisis?


Por Lucas Vazquez Topssian
No hay novedad alguna en decir que la pandemia actual de COVID-19 ha alterado la vida de casi todo el mundo, literalmente hablando. Desde que la enfermedad irrumpió, los psicólogos trabajamos de día, de noche, por teléfono, por cámara del celular en Whatsapp, Skype o Facebook, rearmando los consultorio digitalmente en la nube de Úbeda. Allí atendemos los diversos y nuevos padecimientos que la situación actual conlleva.

Aún así, no todos los casos hablan de una intensificación del sufrimiento. Resulta que una estimada colega y mentora me comentó haber notado, bastante extrañada, que en el medio de todas estas dificultades algunos pacientes graves súbitamente mejoraron. Por poner un caso, un paciente con depresión que apenas lograba levantarse de su cama antes del confinamiento obligatorio, ahora se había puesto a remodelar su casa, a tirar lo viejo, a poner cortinas nuevas y a pintar las paredes. ¿De qué se trata todo este renacimiento fenixíaco?

Lo primero que se me ocurrió fue que es algo parecido a la trama de la película Melancholiade Lars Von Trier, y del análisis que se hace en esta conferencia. En el final de la película (perdón por el spoiler), Justine renace al mismo tiempo que el mundo está llegando a su fin, conteniendo a su familia mediante la memorable escena de la casa mágica que ella hace para sus sobrinos. 

También se me vino el vago recuerdo de haber leído algo al respecto, en alguna parte... Así que con Mónica, la colega en cuestión, dedicamos el tiempo libre a ponernos a buscar en la obra de Freud dónde estaba mencionado este fenómeno. ¿Más allá del principio de placer? ¿Duelo y melancolía? Nada de eso. Lo único que encontré al respecto fue esta carta que le mandó Ernest Jones a Angel Garma del 23 de agosto de 1942:


Querido Dr. Garma:

Ha habido una notoria disminución de las neurosis desde que hay guerra, lo cual atribuyo a que las penas y peligros de vida alivian la necesidad de autocastigo.

Con cordiales saludos,

Su muy sincero

Ernest Jones.

P.S. Tengo un niño pequeño que colecciona estampillas pero no tenemos mucha correspondencia con otros países en la actualidad. Quizás cuando usted me escriba la próxima carta será usted tan amable de adjuntar algunas estampillas de Sud América.



Ahí lo tenemos: en situaciones de sufrimiento social ocurre una disminución de padecimientos neuróticos. Ernest Jones lo llamó "la extraña desaparición o disminución notoria de las neurosis durante la guerra". Del mismo modo, podríamos afirmar lo contrario: la neurosis se hace notoria en situaciones donde está dada la posibilidad de satisfacción. En esos casos se nota que el impedimento de satisfacción es de origen interno.


Por otra parte, si un padecimiento, una angustia, una pena, un síntoma, son curados con una mejoría en la situación socioeconómica, con una amistad, con un amor, con un buen consejo, con unas buenas vacaciones, y cosas por el estilo, no eran padecimientos neuróticos. No todo sufrimiento es neurótico y por lo tanto el psicoanálisis no está indicado para todos.

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