jueves, 11 de febrero de 2021

El lenguaje en los niños: del balbuceo a las primeras palabras

El estudio del lenguaje está considerado como un entramado sómato – psíquico social. Por eso es estudiado desde diversas disciplinas: fonoaudiología, neurología, psicología. El lenguaje es un sistema abierto que se constituye en una lengua materna por medio de actos discursivos y en relación con otro. Ya en el momento del nacimiento están abiertos los circuitos del lenguaje a nivel cerebral.

Gesell mencionó 4 campos de la conducta. Una es el lenguaje. Esta abarca no solo las palabras sino también los gestos, los tonos de voz, y los sonidos. Remarca la importancia del sistema nervioso y dice que es consecuencia de factores biológicos más factores del ambiente.

Piaget dice que el lenguaje va a depender del desarrollo cognitivo, que brinda el pensamiento representativo (evocar el pasado y anticipar el futuro). La inteligencia no comienza con la palabra, sino con la acción. Esto le permite al niño no solo manejarse con un mundo físico sino con 2 nuevos mundos: el mundo social y el mundo interior de representaciones mentales. Piaget vincula el lenguaje con el pensamiento. Para él, uno se apoya en el otro, pero ambos dependen de la inteligencia.

La función semiótica o simbólica
El lenguaje le permite la función semiótica simbólica. Al comenzar con la comunicación verbal, las personas pueden evocar hechos del pasado a partir de las imágenes mentales reproductoras y a su vez permite anticiparse al futuro, mediante imágenes mentales anticipadoras. El signo es arbitrario y convencional. Se aprende por imitación. En cambio los símbolos son individuales y pasajeros. En el símbolo la relación de significado y significante es por parecido. Durante el juego, un mismo objeto puede tener distintos usos.

Evolución del lenguaje desde el balbuceo y las primeras palabras, a la primera frase. Aparición de estructuras en las frases.

Balbuceo: de los 3 meses a los 6 meses. Es parecido en todos los bebés, lo que confirma que es biológico. A medida que se relaciona con el medio, desarrolla la lengua materna del grupo social al que pertenece el niño.

De 6 a 9 meses. El niño produce vocalizaciones.

De los 9 a los 12 meses. Aparece la ecolalia, es decir, el niño repite la última sílaba.

Al año de edad: Monosílavos repetidos. Repite aquellos que el adulto más estimula, como ma-má.

Año y medio: Hay intención comunicativa, que el adulto debe decodificar. Empieza a repetir sonidos onomatopéyicos. Aprende el no y el sí.

La palabra frase: a los 2 años. Con una palabra dice varios mensajes. Luego conectan 2 palabras. Finalmente hablan solos, se llama soliloquio.3 años: Aumentan las palabras y mejoran la pronunciación. Empiezan con la interrogación, preguntan ¿por qué?. Aparece la negación antes que la afirmación. El nene comprende muchas más palabras que las que efectivamente usa. La palabra ahora es acompañada de gestos.

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