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domingo, 5 de junio de 2022

Modus Operandi y los aspectos característicos del crimen violento


En septiembre de 1989, un hombre de Shreveport, Louisiana, llamado Nathaniel Code Jr. fue juzgado por asesinato. El jurado determinó que Code había asesinado a ocho personas entre 1984 y 1987. Estos ocho homicidios tuvieron lugar durante tres eventos diferentes: un asesinato en 1984, cuatro en 1985 y tres en 1987. Hubo varias disparidades en el modus operandi (acciones tomadas por un delincuente durante la perpetración de un delito para perpetrar ese delito) y victimología (características de las víctimas) entre las tres escenas del crimen.

¿Podría un hombre estar relacionado con los asesinatos en las tres escenas? Con diferencias en el modus operandi (MO) y la victimología, ¿qué podría vincular el Código con cada uno de estos ocho homicidios? La MO y la victimología son factores importantes en una investigación, pero a menudo son algo generalizadas y ofrecen detalles sutiles sobre la personalidad y, en última instancia, la identidad que a necesarias para localizar al delincuente. Sin embargo, la personificación, es decir, la firma del delincuente, o su "tarjeta de presentación", es un conjunto individualizado de indicadores que pueden apuntar específicamente a la personalidad del delincuente).

En el caso de múltiples delitos cometidos por el mismo delincuente (o en serie), a menudo se repite la personificación.

Esto fue cierto en el caso de Nathaniel Code. Dejó su firma (mordazas, cinta adhesiva para conductos y cuerpos con heridas de bala y gargantas cortadas) en cada una de las tres escenas del crimen. Este código está vinculado con los ocho asesinatos.

Nadie negaría en la aplicación de la ley contemporánea que nuestra sociedad tenga demasiados Códigos Nathaniel. El aumento de la delincuencia violenta ha obligado a la policía a desarrollar nuevas medidas para abordarla. Un importante paso es el reconocimiento del infractor en serie que a menudo cruza los límites jurisdiccionales. Cualquier esfuerzo efectivo entre las agencias locales, estatales y federales depende del reconocimiento temprano de un delincuente en serie como tal; Las diferentes jurisdicciones que buscan al mismo delincuente deben reconocer que están detrás de la misma persona y cooperar entre sí. Pero el cruce común de múltiples líneas jurisdiccionales por parte de los delincuentes hace que este sea un gran desafío.

Un análisis exhaustivo de la victimología, la escena del crimen y el análisis forense, así como la cuidadosa entrevista y examen de las víctimas vivas para recopilar información sobre el comportamiento verbal y no verbal del delincuente, pueden ayudar a una agencia a descubrir un delincuente en serie dentro de su propia jurisdicción o entre varias otros.

El MO tiene una gran importancia cuando los investigadores intentan vincular los casos.

Un paso apropiado del análisis y la correlación del delito es conectar casos debido a similitudes en MO. Sin embargo, un investigador que rechaza un delito como el trabajo de un delincuente en serie únicamente sobre la base de las disparidades en MO (como en los del casosmCódigo) ha cometido un error. ¿Qué causa que un delincuente use un determinado MO? ¿Qué influencias le dan forma? ¿Es estático o dinámico? Las respuestas a estas preguntas ayudan a los investigadores a evitar el error de atribuir demasiada importancia a MO al vincular crímenes.

EL MODO OPERANDI
Acciones tomadas por un delincuente durante la perpetración de un delito para perpetrar ese delito. El MO es un conjunto de comportamientos aprendidos que el delincuente desarrolla y se adhiere a él porque funciona, pero es dinámico y maleable. En cualquier carrera criminal, sin importar las circunstancias, el MO evolucionará con el criminal. Cada criminal comete errores, pero la mayoría aprende de ellos e intenta mejorar con el tiempo, como lo muestra el siguiente ejemplo.

Una noche, un merodeador novato se preparó para entrar a una casa a través de una ventana del sótano para robarla. La ventana estaba cerrada y cerrada, por lo que el merodeador destrozó la ventana para acceder a la casa. Tuvo que apresurar su búsqueda de objetos de valor porque temía que la ventana rota hubiera despertado a los residentes de la casa. Para su próximo robo residencial nocturno, trajo herramientas para forzar la cerradura y mantener el ruido al mínimo. Esto le permitió más tiempo para cometer el crimen y obtener unmás rentable recorrido. Sin embargo, todavía estaba nervioso por la posibilidad de despertar a los residentes de su hogar objetivo, por lo que comenzó a apuntar a hogares desocupados y cambió a robos a media mañana. Esto también le permitió una mejor luz para ver los objetos de valor que buscaba, una ventaja adicional.

Modus Operandi y los aspectos distintivos del crimen violento
El MO original este delincuente era romper y entrar por la ventana de una residencia por la noche, luego robando objetos de valor y escapando A través de la experiencia, su MO evolucionó a forzar el bloqueo de ventanas en hogares desocupados durante el día. Él refinó sus técnicas de ruptura y entrada para reducir su riesgo de aprehensión y aumentar sus ganancias. Esto es muy común entre los delincuentes que cometen reiteradamente delitos contra la propiedad. Vio desafíos para su empresa, descubrió cómo superarlos e incorporó las técnicas en su MO. Podría haber encontrado otra forma de evitar el ruido de una ventana rota; por ejemplo, podría haber buscado la ubicación de una llave oculta en la puerta y haberla usado para ganar entrada o haber comenzado a atacar sin vigilancia oficinas y desocupadas por la noche en lugar de residencias.

El delincuente también aprende de los desafíos que lo hacen tropezar. Si esa ventana rota original hubiera resultado en su arresto y encarcelamiento, habría intentado no repetir ese error si hubiera decidido regresar al robo después de su liberación.

En crímenes violentos, las respuestas de las víctimas pueden influir significativamente en la evolución del MO del delincuente. Si un violador tiene problemas para controlar a una víctima, modificará su MO para acomodar y vencer la resistencia. Puede traer cinta adhesiva para conductos u otras ligaduras, puede usar un arma, o puede atacar a la víctima rápidamente e incapacitarla de inmediato. Si tales medidas son ineficaces, puede recurrir a una mayor violencia, incluida la muerte de la víctima.

EL ASPECTO DE LA FIRMA
El infractor en serie violento a menudo exhibe otro elemento de comportamiento criminal durante un delito: su firma o tarjeta de presentación. Esta conducta criminal va más allá de las acciones necesarias para perpetrar el delito, el MO, y apunta a la personalidad única del delincuente.

A diferencia de MO, la firma de un delincuente en serie nunca cambiará en su núcleo. Ciertos detalles pueden refinarse con el tiempo (por ejemplo, el asesino de lujuria que realiza una mayor mutilación post mortem a medida que avanza de delito en delito), pero la base de la firma seguirá siendo la misma (realizando post mutilaciones mortem, en este ejemplo).

¿Qué constituye esta firma? Las víctimas o testigos sobrevivientes a veces dan fe de los elementos de comportamiento de la firma. Por ejemplo, un violador puede demostrar parte de su firma al participar en actos de dominación, manipulación o control durante la fase verbal, física o sexual del asalto. El lenguaje o scripting excepcionalmente vulgar o abusivo es una firma verbal. Cuando el delincuente le escribe a una víctima, él exige una particular respuesta verbal de ella (por ejemplo, "Dime cuánto disfrutas del sexo conmigo" o "Dime qué tan bueno soy"). Un violador también podría apegarse a su propio tipo de guión al participar en fases o tipos de actividades sexuales en un establecido orden con diferentes víctimas.

La escena del crimen puede incluir aspectos de la firma del delincuente en, por ejemplo, evidencia de fuerza excesiva. Una gran cantidad de sangre en el hogar donde ocurrió un delito violento podría demostrar que la víctima fue trasladada o arrastrada por el área, ya que el delincuente usó más fuerza de la necesaria para someter (en caso de violación) o matar (en el caso de asesinato).

La firma no es necesariamente evidente en cada uno de los delitos de un delincuente en serie. Pueden surgir contingencias, como interrupciones inesperadas de la víctima respuestas, que hacen que el delincuente abandone estos pasos innecesarios. En tales casos, el delincuente estará mucho menos satisfecho o satisfecho por su delito.

¿Por qué es esto? Los crímenes violentos a menudo se originan con fantasías de delincuentes. Esto es particularmente cierto para los infractores en serie. A medida que meditan y sueñan despiertos, desarrollan una necesidad cada vez más apremiante de expresar sus fantasías violentas.

Cuando finalmente actúen, algunos aspectos del crimen demostrarán su expresión personal única basada en estas fantasías. Esta es la personificación. Cuando un delincuente actúa de nuevo (y de nuevo), esta personificación se repetirá y es su firma. Los elementos que componen la firma son las más específicas manifestaciones de sus fantasías; son, por lo tanto, los más significativos para él.

Otra razón para la ausencia de elementos de firma en algunos delitos cometidos por delincuentes en serie es que el investigador no siempre tiene una víctima sobreviviente o incluso una escena del crimen para trabajar. Las ofensas violentas a menudo involucran a víctimas de alto riesgo, lo que puede significar que nadie las denuncia como desaparecidas, por lo que no hay búsqueda de ellas ni de sus cuerpos. Muchos delincuentes arrojan cuerpos afuera, lejos de la escena del crimen y en un lugar aislado. Esto puede provocar una gran descomposición, lo que oscurece los signos de firma en el cuerpo y la ropa de la víctima. Y si el cuerpo ha sido abandonado, la escena del crimen real está en otro lugar, junto con la mayoría de los indicadores de firma.

Sin embargo, aunque detectar una firma o una tarjeta de llamadas es un desafío, puede ser la pieza más importante del rompecabezas para identificar a un delincuente en serie. Es una verdad desafortunada que cuantas más víctimas haya, más indicadores de firma habrá. Los investigadores quieren detener a los delincuentes en serie violentos, pero a menudo se necesitan pruebas recopiladas de múltiples víctimas, escenas del crimen, vertederos, testigos, etc. para identificar elementos distintivos que vincularán los crímenes con un delincuente en serie.

Fuente: JOHN E. DOUGLAS y LAUREN K. DOUGLAS, "Modus Operandi y los aspectos característicos del crimen violento"

lunes, 5 de octubre de 2020

El diagnóstico clínico-criminológico del delincuente

Este diagnóstico se refiere al conocimiento del hombre con una conflictiva antisocial, a los procesos físicos, psicológicos y sociales que han conducido al delito. Es un proceso en sí complejo y a la vez dinámico en la que entran todos los elementos para la comprensión del individuo, de su familia y de su medio social. No se refiere únicamente al diagnóstico que se le realiza al individuo cuando ingresa a la prisión, sino que abarca ingreso, estadía (procesado-sentenciado) y el egreso progresivo.

Cada individuo presenta una estructura básica de personalidad que no cambiará y los estudios de diagnóstico se referirán a esa estructura básica. Se debe tener en consideración que los modos y mecanismos que el individuo utiliza en su relación con el medio social, en sus relaciones interpersonales cambian y muchas veces los cambios son sumamente notorios al haber tomado conciencia de sus comportamientos violentos, de su conflictiva existencial, no sólo agresiva hacia los demás sino también autodestructiva.

Se distingue un diagnóstico inicial, un diagnóstico en función de los años de estadía del individuo en prisión y un diagnóstico previo a la salida de la institución penitenciaria, así como un diagnóstico post-institucional.

Desde una criminología clínica e institucional, el diagnóstico comprende:

ESTUDIO DEL DELINCUENTE:

  • Estudio médico: Comprende el examen clínico al interno cuando ingresa a la institución, elaboración de la historia médica, así como brindar asistencia y atención al interno que la necesite. Pone en conocimiento de las autoridades los casos de enfermedades transmisibles que se presenten. Toma en consideración las cicatrices y tatuajes. Señala un diagnóstico médico y da las indicaciones a nivel del tratamiento.

  • Estudio odontológico: Comprende un examen bucal minucioso.

  • Estudio psicológico: Es el estudio de la personalidad del interno, de sus múltiples y complejos aspectos que lo han llevado al delito. En el diagnóstico individual se utilizan generalmente las siguientes técnicas psicológicas: historia clínica, tests proyectivos, tests de personalidad, entrevistas focalizadas y abiertas. Las técnicas deben ser seleccionadas teniendo en cuenta la edad, nivel educacional, nivel socio-cultural, la problemática y conflictiva que presenta, es decir de su sintomatología.

  • Estudio psiquiátrico: Se acentúa la observación en relación a una sintomatología psicopatológica.

  • Estudio pedagógico: Es la exploración pedagógico-cultural que revelará datos del historial escolar y de la actitud previa del alumno frente al maestro y a la escuela, de las relaciones entre alumnos.

  • Estudio laboral: Conocimiento de los antecedentes laborales del interno y de sus intereses y aptitudes para planear el tratamiento como capacitación.

  • Estudio jurídico: Coordina la elaboración de las fichas de identificación y el prontuario criminológico de cada interno. También controla los datos que aportan conocimientos acerca de la evolución y actualidad de la situación jurídica del interno.

  • Estudio sobre seguridad: Es el sector encargado de informar al interno sobre su ubicación dentro de la institución. Proporciona la ropa al interno y lo orienta en cuanto a la asistencia a las diversas áreas o departamentos técnicos. 

  • Estudio sobre actividades artístico – culturales: Conocimiento de las actividades que el individuo realizaba anteriormente de índole artístico – cultural y detección de intereses de aprendizaje en tales áreas para su formación individual.

  • Estudio actividades deportivas: El maestro de deportes  realizará el estudio sobre las actividades deportivas practicadas por el interno y las posibilidades de integración a nuevos grupos o actividades deportivas.

  • Estudio religioso: La actividad religiosa realizada por el interno y su interés en participar de ceremonias, de acuerdo a creencias.

  • Estudio de la familia: El autor del delito como miembro de un grupo familiar y social.

  • Estudio del delito: Los procesos individuales, familiares y sociales que llevan al delito.

  • Estudio victimológico: Relaciones autor-víctima del delito. Familia de la víctima.

ESTUDIO Y ANÁLISIS DEL DELITO: el delincuente proyecta a través del delito sus conflictos ya que esta conducta implica siempre perturbación y ambivalencia. La conducta delictiva posee una finalidad que es indudablemente la de resolver las tensiones producidas. La conducta es siempre respuesta al estímulo configurado por la situación total, como defensa; en el sentido de que protege al organismo de la desorganización, es esencialmente reguladora de tensiones. Toda conducta delictiva es siempre un vínculo, se refiere a otro. 

El delito es una conducta simbólica. Este proceso simbólico se impone más claramente en los crímenes cuyas motivaciones extrañas parecen surgir de mecanismos inconscientes.

Toda conducta delictiva, en el momento que se manifiesta, es la “mejor” conducta en el sentido de que es la más organizada que el individuo puede realizar y es la que intenta regular la tensión que siente y que le resulta intolerable. Es un síntoma, es decir una forma de organizar la experiencia, aunque sea de exponerla a la destrucción. Es como una defensa psicológica que utiliza el sujeto como un medio para no caer en la disgregación de su personalidad.

La conducta delictiva es una conducta concreta del individuo, pero el delincuente en su totalidad es más que ese aspecto porque la conducta delictiva es solamente la expresión de su relación con la víctima en un lugar (espacio) y en una fecha (tiempo) determinados. Revela muchos aspectos acerca del delincuente pero no nos explica por qué ese hombre cometió esa conducta asocial. Para aproximarnos a una comprensión de la conducta delictiva es necesario conocer al individuo, su historia y los rasgos de su personalidad, es decir, todos sus aspectos. Esta conducta es siempre significativa, tiene un sentido cuando la relacionamos con la vida del sujeto en las situaciones concretas en que dicha conducta se manifiesta.

Las preguntas que deben plantearse para un diagnóstico y conocimiento criminológico son:

  • ¿qué ha sucedido?

  • ¿quién es la víctima y quién el autor del delito y sus relaciones? Implica la consideración de los estudios de personalidad, la tarea de elaborar el diagnóstico individual.

  • ¿cuándo? Está referido a la conducta que el individuo ha realizado antes de cometer el delito, es decir a los factores desencadenantes o actuales que actúan sobre la disposición. Existe una interacción entre los factores desencadenantes y la disposición en el sentido de que esta última acentúa, promueve, estructura la actuación de determinadas causas desencadenantes y estas últimas pueden a su vez modificar la disposición.

  • ¿cómo? Nos plantea no sólo las circunstancias del delito, de qué manera procedió en su conducta el autor del delito, sino también el grado de participación en la conducta. Es muy importante para el diagnóstico clínico-criminológico el conocimiento de la participación del individuo en el delito. Si ha sido realizado por varias personas, el grado de participación implica abordar el estudio de la psicología del grupo.

  • ¿dónde? Las circunstancias del delito, vale decir sus accidentes de tiempo, lugar, modo y ocasión constituyen datos sobre la capacidad criminal del individuo.

  • ¿con qué? los medios empleados no se refieren únicamente a las armas utilizadas para cometer el delito sino que hacen referencia a todos los instrumentos subjetivos y objetivos que el individuo utilizó para hacer posible la conducta asocial.

  • ¿por qué? se refiere a los motivos que determinaron al individuo a delinquir y esta pregunta nos enfrenta con uno de los problemas más serios que presenta el estudio de la delincuencia, la crimiogénesis. Toda conducta está sobredeterminada, tiene una policausalidad muy compleja que deriva de distintos contextos o múltiples situaciones en los que se halla todo ser humano. Se debe considerar que las “causas” siempre se refieren a un esquema referencial, a un conjunto “recortado” de relaciones sobre el delito.

Las diferentes conductas delictivas en relación a las características de personalidad permiten un conocimiento del diagnóstico del interno:












CONDUCTA DE HOMICIDIO


























CONDUCTA DE HOMICIDIO

Con alevosía

La víctima no está en condiciones de defenderse, por su personalidad, por las circunstancias de lugar y ubicación de la víctima, por la relación interpersonal de conocimiento del autor-víctima.

Con ensañamiento

Se refiere al modo particularmente sádico con que se realiza el delito. Es una conducta que tiene un proceso deliberadamente cruel para observar el sufrimiento de la víctima.

Por precio o promesa remuneratoria

El individuo realiza el homicidio a cambio de una cantidad de dinero que está previamente estipulada, por lo común desconoce a la víctima y no planea al homicidio sino que se limita a ejecutarlo, lo que revela la índole de su patología.

Por placer

Por el deseo y voluntad del autor, que actúa por un sentimiento de violencia indiscriminado, sin causa y sin relación con la víctima.

Psicótico

Comprende un amplio grupo de conductas motivadas por la desorganización de la personalidad; conductas violentas desencadenadas por procesos esquizofrénicos, psicosis alcohólica, psicosis seniles, psicosis debidas a traumatismos cerebrales. Cuando nos referimos al homicidio psicótico estamos centrando las observaciones en la súbita impulsión homicida como resultado de los delirios o del homicidio sin motivo, sin relación con la víctima. En el inicio de las evoluciones esquizofrénicas existen homicidios particularmente dramáticos y paradójicos que se denominan homicidios inmotivados. El homicidio sustituto, es decir la muerte de una persona (desconocida para el autor) que sustituye al individuo que se pensaba matar.

Dentro del grupo familiar

Las dificultades en la tarea de esclarecimiento del delito deriva que el autor y la víctima pertenecen al mismo grupo familiar.

Por alcoholismo

El alcohol es el desencadenante que actúa como desinhibidor de una conducta violenta, donde subyace una patología paranoide.

Por identificación emocional

El delito está motivado por una conflictiva emocional (celos).

Por envenenamiento

La conducta de envenenar significa para el autor matar encubriendo su acción. Es decir la víctima no advierte el peligro y además el autor desea que se piense que la muerte fue causada por factores naturales.

Para facilitar, consumar u ocultar otro delito

El objetivo criminal, para el autor, es el otro delito; el homicidio es un medio para facilitar, consumar u ocultar su verdadero móvil delictivo.

En estado de emoción violenta

El estado afectivo del autor y de la víctima conlleva a un predominio de conductas impulsivas, irreflexivas, desorganizadas; aunque no es una conducta  fríamente ejecutada, es significativa la tendencia a buscar el enfrentamiento o la relación con la víctima.

Infanticidio

La actitud de rechazo hacia el hijo a través de la conducta violenta. El homicidio revela un estado psíquico gravemente perturbado, motivado por múltiples conflictos, entre ellos el incesto.

Realizado por un grupo

Se distingue: a) homicidio por robo; b) como una conducta de sadismo del grupo hacia la víctima; c) homicidios por venganza entre grupos; d) homicidio realizado por un grupo psicopático identificado y perteneciente a una organización delictiva.



CONDUCTA DE ROBO

Hurto

Sustracción de la propiedad ajena sin violencia ni intimidación. Múltiples categorías que difieren en relación al lugar, modo, objetos sustraídos, víctimas.

Robo

El autor actúa a través de la fuerza en los objetos y medios o también con violencia física en las personas. El ladrón que actúa solo y el ladrón perteneciente a un grupo delictivo configuran generalmente un alto porcentaje de la población penitenciaria.

CONDUCTA DE ESTAFA: el estafador actúa mediante los mecanismos de seducción y engaño


Simple

Es realizada con una víctima al azar, el engaño es simple casi ingenuo.

Compleja

Ligada a una estrecha relación con la víctima, muchas veces significa toda una organización y un determinado tiempo para poder realizarla.







CONDUCTA DELICTIVA SEXUAL

Violación

Relación sexual impuesta y consumada con violencia, en la cual la víctima es forzada a realizarla. Las modalidades de la conducta varían según el agresor, la personalidad de la víctima y las circunstancias.

Incesto

Relación sexual entre parientes consanguíneos: criminológicamente el más conocido (o denunciado) es el incesto padre-hija- este delito está relacionado muchas veces con el infanticidio y la prostitución.

Impudicia con niños

Ataque indecente a niños como consecuencia de tendencias agresivas y patologías sexuales del autor.

Exhibicionista

Es el individuo que obtiene satisfacción exponiendo los genitales. Busca una víctima con determinadas características.

Prostitución

Es una conducta autodestructiva derivada de complejos procesos psicológicos, familiares y sociales.


CONDUCTA DE DROGADICCIÓN

Estupefacientes

Derivados del opio y de la coca.

Psicotrópicos o neurotrópicos

Comprenden psicolépticos, psicoanalépticos y psicodislépticos

Volátiles – inhalables

Pegamentos, solventes y combustibles.

CONDUCTA DE DAÑO

Consiste en destruir, inutilizar o dañar un objeto ajeno. Puede ser dirigida a: bienes de uso público o propiedades particulares.


CRIMINOLOGÍA: ESTUDIO DE LA ESTRUCTURA FAMILIAR

La familia es un grupo que funciona como un sistema de equilibrio inestable o dinámico. Esta estructura familiar, que presenta características propias, contiene una historia familiar única, con un proceso histórico particular y que vive en un marco socio-económico y cultural también determinado contribuye fundamentalmente a la naturaleza de la conducta delictiva realizada por un miembro del grupo familiar.

A lo largo de la vida del niño, tienen influencia decisiva como elementos del medio, los constitutivos del hogar muy particularmente el clima afectivo en que está inmerso, la personalidad de la madre y el carácter de las relaciones con ésta, así como las relaciones entre los padres e hijos y entre los hermanos, las preocupaciones y las relaciones emocionales dominantes. El ambiente material, la situación económica social llega a tener enorme importancia por su repercusión, de ella muchas veces depende el clima psicológico. La insatisfacción de anhelos y necesidades elementales ocasiona fatalmente variaciones del humor, angustia y rozamientos de grave influencia sobre la vida emocional del niño.

Psicológicamente el individuo pertenece a todos aquellos grupos con los que comparte el mismo tipo de conducta. Así el individuo crece como miembro de cierto grupo nacional, con sus tradiciones propias y su fondo cultural. El individuo nace en el seno de una amplia división cultural con sus características. Por lo tanto desarrollará ciertas aptitudes, rasgos emocionales, actitudes y creencias como resultado de su pertenencia a ese grupo. Al individuo se lo puede considerar, en parte, como resultante de su pertenencia a muchos grupos. La individualidad de cada persona en función del fondo de experiencia que comparte se explicaría, por la multiplicidad de grupos que se superponen y con los que el individuo puede identificarse desde el punto de vista de la conducta. Es necesario, entonces, considerar la influencia del hogar, las relaciones con los padres, el clima afectivo, el ambiente materia, la situación económico-social de cada delincuente.

FAMILIA Y DELINCUENCIA

Familia desintegrada 🡪 es donde se observa más claramente la etiología del delito. Son familias desintegradas por múltiples causas: muerte de uno de los padres, separaciones, abandono del hogar, encarcelamiento del padre, hogar nunca establecido, etc. el niño crece en un ambiente contradictorio que lo conduce a la marginación, a la desconfianza y a la violencia.

Familia integrada 🡪 están todos los miembros importantes del núcleo familiar pero el niño crece en un ambiente con carencias afectivas, la familia se siente indiferente ante el niño o por el contrario lo sobreprotege.

Teniendo en consideración el delito podemos referirnos a diferentes tipos de familias:






Familia del delincuente por robo

El individuo que ha cometido un robo es una persona con una marcada inestabilidad en todas sus conductas, que proyecta una personalidad con una grave conflictiva interna que se traduce especialmente en la relación interpersonal agresiva y autodestructiva. A la edad de 10 años ya manifiesta sus conductas antisociales, presentando una historia familiar inestable. Su historia infantil y familiar es regularmente traumática, se descubren repetidos rechazos, castigos frecuentes y privaciones reales. Ha transcurrido importantes períodos de la infancia en instituciones de menores o a cargo de diferentes padres adoptivos lo cual  ha sido un obstáculo para lograr identificaciones positivas y perdurables. Generalmente la familia está desorganizada y ha sido la causa principal de que el niño haya abandonado el hogar. La familia se caracteriza por la inestabilidad, frialdad, falta de cuidados y protección al niño; no colabora en el tratamiento penitenciario ni ayuda al interno.






Familia del delincuente sexual

En casi todos los casos se advierte de qué manera en la historia del sujeto existía la conflictiva sexual mucho tiempo antes de que la desencadenara. La personalidad del delincuente sexual se caracteriza por una acentuada inmadurez emocional, teniendo un desequilibrio afectivo que se proyecta en las conductas repetitivas. La inseguridad básica que presenta hace que su comportamiento sea tímido, retraído, inhibido, el resulta paradojal con el ataque sexual. La historia de la familia del delincuente sexual muestra un hogar desintegrado, falta de supervisión, carencia de afecto y cuidado, rodeado durante la infancia de condiciones poco favorables. A consecuencia de las condiciones soportadas durante la infancia, el individuo se sentía confundido y en una conflictiva en el área de la sexualidad. En el delincuente sexual se observa la consecuencia de la negación de dos necesidades fundamentales: seguridad y afecto. Exterioriza hostilidad y resentimiento frente a la autoridad porque ha sufrido carencias emocionales, ha sido afectado por la conducta de uno o de ambos padres, de características sádicas y dominantes. Ante el delito sexual la actitud de la familia es de rechazo, de distanciamiento.




Familia del delincuente por homicidio

El homicidio está relacionado a procesos individuales de desinhibición y fallas en los mecanismos de defensa. La observación más minuciosa de sus historias revela que este individuo tuvo numerosas dificultades en su vida de relación, una historia de frustraciones a sus necesidades, acumulación de tensiones como consecuencia de una agresividad reprimida. En la historia clínica se observan deprivaciones internas y externas, alto alcoholismo, deterioro, pero el individuo permanece integrado a la familia. la familia se muestra pasiva y observadora ante la desorganización psíquica del individuo. La conducta homicida es generalmente impulsiva y no planificada. La familia lo asiste dentro de la institución penitenciaria así como lo ayuda en la reintegración social.






Familia del delincuente estafador

El estafador necesita satisfacer fantasías de grandeza actuando y tratando de demostrar su concordancia con el ideal del yo. Asume identidades de otros para poder concretar su fantasía. Realiza esa conducta debido a que su propio yo es desvalorizado y por eso elige y usurpa el nombre de otro (real o imaginario) quien cumple los requisitos de su propio ideal. No puede soportar la tensión ni la frustración. Crea situaciones en que todos lo quieren y confían en él; engaña precisamente a quienes agradó y busca inconscientemente el castigo. Cuando era niño tuvo la capacidad de asimilar la decepción de su megalomanía por una real o fantaseada carencia de amor. Cuando ha logrado la prueba de que todos los demás lo aman, eso mismo pierde interés y la búsqueda narcisista recomienza. El estafador proviene de una familia de estatus socio-económico y cultural medio, el núcleo familiar primario presenta irregularidades.






Familia del drogadicto

Es un individuo que tiene una acentuada inestabilidad familiar, laboral, educacional. La conducta del drogadicto es rebeldía frente a normas y patrones sociales. Manifiesta una definida oposición a la familia. El comportamiento inestable, inseguro y en una búsqueda de dependencia que se traduce por la drogadicción debe explicarse por la estructura familiar ya que proviene de una familia autoritaria con un padre rígido y exigente. El drogadicto es una persona inmadura, infantil, con sentimientos de omnipotencia, evasivo y dependiente. La conducta del drogadicto puede considerarse una conducta autodestructiva relacionada a su familia, ya que él es depositario de las tensiones y agresiones del intragrupo familiar. A través de la drogadicción niega el mundo real, a su familia y se refugia en un mundo mágico.



El delito dentro del grupo familiar

Entre las conductas más frecuentes que se realizan dentro del grupo familiar podemos mencionar: incesto, homicidio, robo y daño. En estos casos se hace indispensable el estudio del delincuente y de la víctima como emergentes de un grupo familiar con características determinadas. Y el estudio de este grupo familiar como un medio para la comprensión de los procesos que llevaron al delito. Bowlby señala que el origen de las perturbaciones psíquicas y sociales está en la privación familiar, es decir en las carencias de lazos y relaciones afectivas.